En un contexto de coyuntura económica compleja, –caracterizada por las afectaciones del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y el cerco energético vigente desde finales de enero–, la cooperación internacional se convierte en un pilar fundamental para complementar los esfuerzos nacionales, y paliar las afectaciones a la población, cuyo bienestar constituye el centro del sistema económico y social cubano.