El Jefe de Estado llegó primero a la Fábrica de Transformadores Latino, unidad empresarial de base (UEB) de la Empresa de Producciones Electromecánicas de la UNE que fabricará este año, en sus tres plantas, diez mil transformadores - entre nuevos y recuperados -, casi cinco mil más que el año anterior.
El mandatario se trasladó luego hacia el área donde se concluye el Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus siglas en inglés) del Cotorro, una inversión que está al 93 por ciento y que con una capacidad de acumulación de 50 MW permitirá disminuir fluctuaciones en el Sistema Electroenergético Nacional y con ello sucesos como los Disparos Automáticos de Frecuencia (DAF), con su dañina carga de estrés a plantas y demás infraestructuras del SEN y la caída brusca de circuitos a cualquier hora del día.
El Presidente cubano estuvo acompañado en el recorrido por el ministro de Energía y Minas, Vicente de La O Levy, y el director general de la UNE, el ingeniero Rubén Campos Olmos, entre otros directivos.

Fábrica siempre en transformación
Inaugurada en 1987 a iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la fábrica de transformadores Latino, ubicada en Capdevila, La Habana, se especializa en la manufactura de unidades monofásicas; o sea, los transformadores que están instalados, por ejemplo, en los barrios, por lo que la rotura de uno de ellos impacta de forma directa en nuestros hogares, amén de la situación que pueda tener el SEN. Disponer de estos equipos es un alivio que todos agradecen.
La Latino es la única del país con ciclo completo de fabricación, pues las UEB de Villa Clara y de Manzanillo, cuya labor es inestimable para garantizar la disponibilidad de transformadores en medio de tantas limitaciones, se especializan en su recuperación, proceso que, no obstante, también se desarrolla en la capitalina.
Para 2026 la UNE prevé, a partir del esfuerzo en sus tres plantas, entregar 10 000 transformadores, ocho mil nuevos que se harán en la Latino y dos mil que se recuperarán en todas. Están aseguradas las materias primas e insumos mínimos para cumplir un programa donde lo que prevalece es la inventiva y las soluciones de estos colectivos.
La fabricación y recuperación de transformadores eléctricos en Cuba, con su red de plantas, talleres y un personal profesional y técnico altamente preparado ha dotado al país de un nivel de soberanía tecnológica en esta área que le ha permitido sortear, no sin pocos obstáculos -y sin cubrir la demanda-, las limitaciones materiales que afectan al SEN, agudizadas por el arrecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.
El pasado año, aunque debido a la escasez de materias primas solo pudo disponerse de poco más de 5 500 transformadores -entre nuevos y recuperados- para responder a la demanda de dispositivos para reemplazo o nuevas instalaciones, las trabajadoras y trabajadores de la Empresa de Producciones Electromecánicas de la UNE lograron ahorrar al país cerca de 20 millones de dólares.
Según explicó el ingeniero Javier Martínez Díaz, director de la UEB Transformadores Latino, en 2026 el aporte de estos colectivos será mucho mayor, tomando en cuenta que se fabricarán diez mil unidades, ocho mil de ellas nuevas, mientras en 2025 en Capdevila solo se pudieron conformar 1 009 unidades de primer uso.
Durante el intercambio en la fábrica, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, puso énfasis en las facultades que disfruta la Latina como UEB, los niveles de subordinación a que la obliga la empresa matriz y su independencia en la toma de decisiones y en la distribución de ingresos entre los trabajadores.
Conoció que, entre enero y marzo de este año, el salario medio mensual del colectivo, integrado por algo más de 120 personas, fue de 11 617 pesos, y que el reparto de utilidades en el primer trimestre ascendió a 16 155 pesos por empleado, para un ingreso mensual por trabajador de unos 17 000 pesos; relativamente alto, pero por debajo de los devengos que se reciben en otras entidades de la Unión Eléctrica, le informaron.
En la Latino se ha logrado una determinada estabilidad laboral y desarrollan sus potencialiades técnicas y profesionales más de medio centenar de jóvenes, algunos de los cuales forman parte del departamento técnico, que se dedica al diseño de estos equipos.
Díaz-Canel evaluó los procesos de transformación digital, automatización y uso de la Inteligencia Artificial en una fábrica que ya acumula obscelencia tecnológica, pero que avanza en las nuevas tecnologías, como la creación de un software para el diseño de los equipos, de conjunto con las universidades, y la automatización de maquinarias.
Durante su estancia en la Fábrica de Transformadores Latino, el Presidente cubano recorrió las diferentes áreas de su proceso productivo, donde saludó e intercambió criterios con los operarios.
Sistemas BESS: Salto cualitativo del SEN
En el Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) del Cotorro, aledaño a la subestación eléctrica local, Díaz-Canel Bermúdez verificó el avance de una obra a punto de concluir tanto la inversión civil como el montaje tecnológico.

Junto a sus otros tres congéneres de 50 MW cada uno (el de la CUJAE –Habana 220-; el de Cueto, Holguín, y el de Bayamo, Granma), que de conjunto tendrán una capacidad de acumulación de 200 MW, la inversión significa un salto cualitativo en la robustez del SEN como parte del Programa de Gobierno para la Recuperación del Sistema Electroenergético Nacional.
En un aparte con la prensa, el ingeniero Onasis Trujillo Núñez, jefe de Líneas y Subestaciones de la UNE, ponderó la importancia de este BESS para la regulación de la frecuencia en el SEN. Permitirá –comentó- la disminución de los disparos por DAF del sistema, disminuyendo así las interrupciones al servicio eléctrico.

Va a permitir también –explicó- que el programa fotovoltaico que lleva a cabo la UNE, de alrededor de 2 000 MW, pueda cumplirse con éxito totalmente, al permitir poner en servicio la capacidad total de los parques de paneles solares.
Las obras en el BESS del Cotorro comenzaron en noviembre pasado y al decir del ingeniero Trujillo Núñez ha sido una inversión donde destaca la agilidad, la calidad y la profesionalidad, tanto desde el punto de vista técnico como constructivo, en lo que ha sido vital la experiencia del contingente Blas Roca como ejecutor civil de la obra.
