En el corazón del parque Vidal, en Santa Clara, la emblemática hamburguesería El Recreo se ha convertido en un espacio donde la inclusión no es solo una consigna, sino una práctica cotidiana. Allí, jóvenes pertenecientes a la Asociación Cubana de Personas en Situación de Discapacidad Intelectual (ACPEDI) aprenden técnicas gastronómicas y, sobre todo, la atención directa a los clientes.