Desde el primer momento todos sabían que la final del salto largo varonil se antojaría difícil en Asunción 2025. Una jornada de mucha lluvia y con temperaturas alrededor de 15° Celsius hicieron que los resbalones en la tabla, el cuidado en la carrera y las contracturas marcaran el día. Sin embargo, Aniel Molina se las arregló para colgarse un oro que mucho vale en medio de tanta adversidad.