«El son es lo más sublime para el alma divertir». Tal vez estas sea una de las líneas más famosas concebidas para honrar a uno de esos géneros sobre los cuales descansan los cimientos de nuestra identidad. Nacida en las lomas del Oriente cubano, esta expresión músico-danzario no tardaría en hallar cultores no solo a lo largo y ancho de la Isla, sino también en diversas partes del mundo.