La actual directiva de política exterior de la Casa Blanca contra Cuba, además de la vil obsesión imperial de destruir la Revolución, recogida en un guión de más de seis décadas de agresiones y fracasos, se inscribe en la proyección fascista global de un gobierno que la propia prensa estadounidense califica en desespero y desatino, con un mandatario arrinconado y a la defensiva, y un comportamiento autodestructivo.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció las acciones injerencistas de España y la Unión Europea (UE) para derrotar a la Revolución Bolivariana y decidió la expulsión de la embajadora de ese bloque continental en Caracas, por sus repetidas maniobras interventoras.

La Unión Europea (UE) ha hecho oficial este martes la lista de los 15 países a cuyos residentes permitirán la entrada dentro de las fronteras comunitarias. Entre las naciones excluidas se encuentran EE. UU., Brasil o Rusia, países donde el bloque considera que la pandemia de coronavirus todavía no está controlada.

Por medio de su representante en Cuba, las organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud exaltaron la capacidad y eficacia del sistema sanitario de la Isla en el enfrentamiento integral a la covid-19, a través de un plan nacional intersectorial, conducido por el Gobierno de la Mayor de las Antillas.

En el mundo se registran más de 500.000 muertes confirmadas a causa del nuevo coronavirus, según los datos recolectados por el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.