Estas no fueron las líneas originales que pensé para esta cobertura. Me sentía indispuesta y levantarme temprano para trabajar un domingo e ir a Guaracabulla no me hacía mucha gracia, siendo sincera. Busqué en Google la «Tecla del Duende» y aparecieron unos cuantos artículos lo suficiente emotivos para saber de qué iba la tertulia. Con el texto listo, solo tenía que esperar a que comenzara la actividad, hacer unas cuantas fotos y aprovechar el primer carro que retornar a Placetas para continuar con mi domingo.