En la calle Prolongación de Marta Abreu, entre Silverio y Circunvalación, se erigió una moderna instalación, abierta todos los días de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Hasta allí llega hoy la población para cargar dispositivos móviles, lámparas, otros equipos portátiles con baterías, motorinas y triciclos eléctricos, así como para la cocción de alimentos.
Se trata de un novedoso emprendimiento que cuenta con una estación de carga única de su tipo en el territorio, en la que se pone la energía renovable en función de todos. El Proyecto de Desarrollo Local (PDL) Gomate Servicios Técnicos y Comerciales lidera este aporte que representa un beneficio directo para la comunidad del consejo popular Virginia.
A pocas semanas de su puesta en funcionamiento, también gracias a un aporte esencial del Gobierno en ese central territorio, Oscar García Valdés, residente del reparto José Martí, cuenta que vio la noticia de la inauguración en Facebook y, al otro día, «vine a cargar mi teléfono, porque no tenía corriente en la casa», comenta.
«Me pareció una idea magnífica. Es una obra bella, con buena calidad, y un objetivo muy positivo: contribuir a que la gente resuelva el problema.
«Creo que debe extenderse, sobre todo, a los municipios, y evaluar el impacto del servicio prestado: cuánta energía se consume sin depender del Sistema Electroenergético Nacional, y cuánto ahorro de combustible representa».
Según Julio Ernesto Gomate Morales, director del proyecto, la iniciativa surge, precisamente, de las necesidades actuales de la población. Importaron un contenedor de paneles solares, inversores y baterías para comercializarlos a las empresas, y destinaron parte del equipamiento a la instalación de 30 kW de energía fotovoltaica, independientes del SEN, en aras de generar electricidad para uso colectivo.
«La decisión de permitir la cocción de alimentos también la tomamos pensando en las necesidades del pueblo. Hoy muchas personas están cocinando con carbón, que vale 2 000 pesos el saco y se acaba prácticamente en unos días. Pero casi todo el mundo tiene una ollita arrocera o una ollita reina y puede traerla aquí. Los vecinos están contentos de tener un local donde resolver este problema», señaló.
Alexander Gutiérrez Altuve, director comercial de Gomate, añadió que este equipamiento se suma a otros 50 kW que aseguran el funcionamiento del área comercial y de servicios del PDL, y comentó que un colega de Las Tunas se manifestó interesado en extender la experiencia a la oriental provincia.
Cuenta Yaneisy Granela Hernández, administradora del PDL, que en solo nueve días se construyó el emplazamiento, donde antes hubo una arboleda con raíces que apenas permitían el paso. «Estuvimos trabajando desde que amanecía casi hasta que volvía a amanecer, pero lo logramos. Contamos con la cooperación de varias formas de gestión no estatal, empresas estatales, el Partido, el Gobierno, y la entrega total de nuestra brigada constructiva».
La administradora recalcó que solo se cobrará la carga de motorinas y triciclos, con el propósito de recuperar la inversión y garantizar el salario de la persona que atiende el área, pero mientras no se establezca la ficha de costo el servicio será gratuito. «Todo es muy novedoso. Esta es la primera estación de carga de esta envergadura en la provincia. Solo existía una más pequeña en otra mipyme», acotó.
Asimismo, anunció que están valorando comercializar a la Empresa Eléctrica la energía que no consumen para inyectarla a la red y ampliar el aporte. Entre los proyectos futuros, mencionó la aspiración a colocar equipos de carga rápida y ultrarrápida para convertir la estación de carga en una verdadera solinera, y habló del encargo estatal de construir otra en un área cercana al kilómetro 270 de la Autopista Nacional.
Esta solinera es una fortaleza para la comunidad y la provincia, comenta la presidenta del consejo popular Virginia, Zoraima Escobar Poveda.
La iniciativa contribuye a la independencia energética local, tanto para medios de desplazamiento de corto y mediano alcance como para la cocina de los vecinos; es una gran oportunidad para hacer frente a los prolongados cortes de fluido en la zona, a la vez que evidencia cuán efectivo puede ser el vínculo entre la empresa estatal socialista y las formas de gestión privada, señaló.
Es un paso importante contar con un lugar donde cargar el teléfono o cocinar cuando no hay corriente, comentó otro de los vecinos de la comunidad, Miguel Ángel García Marimón. Pero todavía falta mucho para resolver el problema energético en el barrio; ojalá esto sea el comienzo de más proyectos como este, porque la necesidad es grande y los apagones siguen siendo molestos, dijo.
Dimensiones del impacto social
Desde afuera, luce acelerada la evolución de un PDL constituido a mediados de 2025, pero la aventura de Julio Ernesto, un joven de 29 años, comenzó un poco antes, como trabajador por cuenta propia dedicado a prestar servicios de reparación y mantenimiento de vehículos automotores, bajo el nombre Partes y Piezas Julito.
«Con el tiempo fui ampliando nexos de negocios, establecí relaciones con firmas extranjeras y casi todas las importadoras cubanas, conocí proveedores e inversionistas que me apoyaron. Hemos vivido situaciones muy difíciles y hemos chocado con muchos obstáculos, pero los hemos derribado, gracias al trabajo constante, la preparación y la unidad del equipo», relató.
A juicio de Yaneisy Granela Hernández, el primer gran impacto de la conversión de trabajo por cuenta propia a PDL consiste en la creación de 54 empleos. Otra iniciativa de impacto comunitario fue la apertura del taller de reparación de equipos electrodomésticos, que presta servicios de lunes a sábado, tanto al sector empresarial como a la población.
En menos de un año de funcionamiento, el PDL ha cumplido con encargos sociales del gobierno local y ha llevado a cabo otras iniciativas propias. Entre los beneficios palpables destacan la contribución con la iluminación y el embellecimiento de la calle Prolongación de Marta Abreu, donde está enclavado, y la entrega de donaciones al círculo infantil Semillitas Martianas y al comedor del Sistema de Atención a las Familias de la comunidad.
Junto a otros proyectos, asumieron la rehabilitación de la sala de Trasplante Renal del Hospital Clínico Quirúrgico Arnaldo Milián Castro, a fin de garantizar las mejores condiciones posibles a pacientes, familiares y personal sanitario.
«Tratamos de estar en sintonía con lo que necesita el país, que la reacción con las empresas estatales sea beneficiosa para ambas partes y para la población», enfatizó. No obstante, Julio aclara que para concretar esta y otras aspiraciones, resulta imprescindible adquirir personalidad jurídica. «Tenemos el apoyo del Gobierno para constituirnos como mipyme. Hay muchas empresas que hoy no tienen capital propio para echar a andar una producción, y eso sería posible si establecen encadenamientos productivos con Gomate. En esa dirección vamos», concluyó.
