En las circunstancias tan difíciles que vive el país, el legado de Vilma Espín Guillois es más urgente y necesario que nunca para salvaguardar el proyecto social de la Revolución que emancipó a las cubanas, fue el sentimiento que primó en un encuentro realizado en la Casa de Orientación a las Mujeres y las Familias en Villa Clara para recordar a la eterna presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas en el aniversario 19 de su partida física.
“Vilma nos acompaña siempre, en estos tiempos duros, cuando es imprescindible salvaguardar las conquistas, por eso recordamos su ternura, su preocupación por las familias, por las personas vulnerables, las niñas, niños y jóvenes”, dijeron las participantes en esta cita de convicciones, emociones y recuerdos.

Allí, precisamente en la institución que ella soñara y fundara, se evocó la vigencia de sus ideas en la prevención social, su trabajo en la FMC, y en especial, su lealtad a los principios de una nación libre y soberana.
Su impronta como combatiente, también en la preparación de mujeres campesinas, en la creación de los Círculos Infantiles, en la salud, en la lucha contra la violencia, por la equidad e igualdad, en el desarrollo de la primera infancia, así como su presencia en la Sierra Maestra como una combatiente de primera línea, fueron aristas abordadas en este encuentro con la historia.
Mayelín Díaz Rodríguez, secretaria General de la FMC en Villa Clara, significó la trascendencia del liderazgo de Vilma y sus luchas por una patria mejor.
“Hoy más que nunca es muy necesario el ejemplo de Vilma, ella le puso se impronta en los derechos de cada mujer, ella está en cada mujer empoderada, en las dirigentes, en las vulnerables, en las trabajadoras, las campesinas, en nuestras jóvenes, cuando multiplicamos la solidaridad y unidad en el barrio, así la estamos honrando”, precisó.

El primer Capitán Julio López Granados, de la columna número 1 del Ejército Rebelde, dirigida por Fidel, contó ante el auditorio sus remembranzas de Vilma.
“Yo recuerdo cuando subió a la Sierra Maestra, con un periodista que iba a entrevistar a Fidel, era bonita, resuelta, muy seria, impresionante, nos recibió en Santiago de Cuba cuando bajamos victoriosos, ella puso todo su cariño en defensa de las mujeres, los niños, las personas que necesitaban ayuda, luchó por una sociedad más justa, eso no podemos olvidarlo”, expresó el combatiente.
La doctora Belkis Monteagudo Calvo, colaboradora de la Casa de Orientación a la mujer y la familia y la máster Odaysi Echeverría Guerra, educadora musical del Círculo Infantil “Que siempre brille el sol” en Santa Clara también hablaron sobre las huellas de Vilma en la educación y la salud, dos sectores a los cuales prestó especial atención.
Por su parte, Nila Ojeda Sarduy, una mujer fruto de las Escuelas para Campesinas Ana Betancourt, creadas a inicios de la Revolución por Fidel y Vilma, agradeció el crecimiento personal gracias a la FMC y al proyecto social cubano.
De igual manera, la fiscal Mabel Dipotet, dirigente femenina, también se refirió a la obra inconmensurable de Vilma.
“En las circunstancias actuales, en que las mujeres somos protagonistas, debemos mantener las banderas en alto, en defensa de las familias, de nuestras comunidades. Como dijo Fidel, Vilma será cada vez más importante en la obra de la revolución, y para superar las dificultades que hoy sufrimos, debemos tener como brújula la capacidad de resistencia, la fidelidad y la valentía de esta mujer, paradigma de las cubanas”, acotó.
Como colofón de la actividad, se homenajeó a la Asociación Cubana de Personas en Situación de Discapacidad Intelectual en su tercer aniversario, entretanto, colaboradores, profesores de cursos organizados por la Casa, instituciones, líderes comunitarios, representantes del Consejo Popular, cátedras y centros de investigación de universidades villaclareñas también fueron reconocidos por su meritoria labor.
Finalmente se develó el nuevo logotipo de la institución, ahora más inclusivo con el nombre de Casas de Orientación a las Mujeres y las familias.

