Desde mucho antes de despuntar el alba fueron tomadas las calles de la ciudad villaclareña que sirvieron de testigo del ajetreo poco común, para recordar que había llegado la esperada fiesta, en esta ocasión en medio de desafiantes circunstancias.
Encabezaron la marcha el vice primer ministro de la República de Cuba Eduardo Martínez Díaz, Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Osaris Martínez Francia, del secretariado de hotelería y turismo, acompañados por las máximas autoridades políticas y de gobierno de la provincia, junto a otros invitados, así como la especial asistencia de héroes y heroínas del trabajo.
También ondeó durante el desfile la bandera de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Francia, delegación encabezada por el secretario general de la Unión Local de Pantin Raffanel Sylvan.
Las palabras de la secretaria de la CTC Maglin del Sol Martínez no se hicieron esperar para dar inicio a la masiva fiesta proletaria.
Combatientes de la Revolución, pioneros y jóvenes siguieron el convite por la Patria y abrieron el sindicato de trabajadores civiles de la defensa.
En los rostros de mujeres, hombres y niños la alegría era tangible. Con la masividad y el entusiasmo que le caracteriza, dejó una vez más su impronta el movimiento obrero villaclareño.
Unidos, portando banderas cubanas, pancartas identificativas de colectivos laborales y consignas dieron colorido y combatividad a la celebración donde se reflejaba el compromiso con la Revolución y la Patria con dignidad y resistencia.
Fidel estuvo también presente. Vivió en cada uno de los santaclareños que este Primero de Mayo desfilaron por la emblemática plaza en el año de su centenario. Se vivió una jornada de fiesta revolucionaria, obrera y de pueblo. Fue un desfile de respuesta y de continuidad.

Inolvidable jornada en la que desfilaron unos 630 000 villaclareños. Fue un día de felicidad, en marcha compacta, multicolor, combatiente, cerca de dos horas acompañadas de banderas, consignas, andar apretado, congas y nuevas energías para avanzar, venciendo obstáculos y adversidades.
