No es casual, se desarrolla desde este lunes y hasta el 7 de diciembre el ejercicio nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales.
Llama la atención la amplitud de las acciones que incluye la imposición de multas y otras medidas contra responsables de violaciones de precios, engaño al consumidor, cobro de precios abusivos o violación de lo establecido sobre la posibilidad del pago electrónico, lo que no solo se circunscribe a los espacios de ventas públicas. El brazo de los defensores de la legalidad llega por estos días incluso a quienes violan las normas establecidas en la alimentación de comedores obreros o pacientes de hospitales, o cometen la canallada de apropiarse de productos destinados a la alimentación en lugares tan sensibles como Círculos Infantiles y unidades del Sistema de Atención a la Familia (SAF).
Se detectaron en las primeras horas del ejercicio faltantes en almacenes, venta de alimentos vencidos, violación de normas técnicas, desorden en los precios de puntos de ventas de productos agrícolas de cooperativas y trabajadores por cuenta propia, y muchos ilegales vendiendo de todo, hasta queso, cuando falta la leche incluso a nuestros niños.
El presidente de la República Miguel Díaz-Canel fue enfático al afirmar que se trata de «un ejercicio de mucha envergadura, muy abarcador, y para eso se ha venido preparando con toda precisión» y que «pretende hacer una conclusión valorativa, reflexiva de todo lo que hemos venido haciendo y de todo lo que nos falta por hacer».
A cada municipio le corresponde materializar esa intención que constituye al mismo tiempo una indicación, porque entre tantas carencias que sufrimos sobresale la falta de sistematicidad y estos graves problemas no se resuelven en una semana. Solo de leer las opiniones expresadas por el pueblo en las redes sociales se puede elaborar un banco de problemas a resolver y preguntas por responder: ¿Quién tiene el don de eliminar la subjetividad que evidencia cuando un precio es abusivo? ¿Si no se topan, quien sabe a qué precio se puede vender el huevo u otros productos de máxima demanda?. ¿Quién responde a los que afirman que el pesaje es desastroso en la ferias de Santa Clara, y que se va a hacer con los responsables?
O sea, el ejercicio será apenas una prueba de lo mal que andamos en esta materia, que solo podrá ser vencida en exámenes extraordinarios cotidianos, sistemáticos, en cada sitio o lugar donde ocurren estos hechos que tanto dañan e irritan al pueblo.
