Muchos fueron los maestros que incidieron en la formación de Aricelys. A ellos les debe su entrega sin límites al sector de la Educción durante 55 años. Desde hace 15 años, esta hija de la ciudad de Marta y El Che trabaja en el seminternado “Camilo Cienfuegos” de Santa Clara. Allí imparte clases a los niños de cuarto grado y se destaca por su labor como secretaria del sindicato del centro.
—Pero, ¿por qué la enseñanza primaria?
—La enseñanza primaria me gusta porque es la base, es donde uno coge a la semillita y la siembra, la moldea, la prepara.Y ya tú ves cómo ahora en diciembre, esos niños que llegaron sin saber nada, saben leer, saben escribir. Van creando hábitos de educación formal y se van formando según como uno los va preparando.

Aricelys tiene 72 años. Dejó la comodidad del hogar para hacer lo que más ama: enseñar a los niños.
«Una de las cosas más importantes que tiene un maestro es educar, educar en valores, en principios, de ser buenos compañeros, de ser amigos, de amar a la patria, de amar a la familia, eso es lo más importante que tenemos hoy en día».
—Profe, usted se reincorporó, decidió responder al llamado de la revolución y apoyar aquí en el completamiento de la cobertura docente, ¿cómo se ha sentido?
—Sinceramente, yo amo a los niños. Siento placer por dar clases. Me siento feliz en mi escuela, viendo a los niños crecer, que sientan amor por los suyos, que sean buenos alumnos, que sean educados, que sean respetuosos, que amen al prójimo. Esa es mi mayor satisfacción.
