Rosita, como todos le dicen de forma cariñosa, lleva 36 años en el sector de la Educación, 18 de ellos en los Círculos Infantiles y los demás en la Escuela Primaria Hurtado de Mendoza, de Santa Clara, y se define como una maestra apasionada por la formación de la primera infancia.

Se siente realizada y muy orgullosa por todo lo que ha logrado. Sembró en sus alumnos el amor por el magisterio y hoy muchos han seguido sus pasos.
Su imagen irradia dulzura y también respeto. Rosita es una maestra con mayúsculas. Sus conocimientos le han permitido trabajar también con niños con necesidades educativas especiales.
