Ismabel María Domínguez Hurtado, subdirectora técnica de la entidad, explicó que se perfeccionó el trabajo en los sistemas de alerta temprana, lo que influye de manera positiva en la protección de los bienes y servicios del territorio.
El centro mantiene el servicio agrometeorológico para la vigilancia de la sequía mediante la implementación en 2023 de nuevos pronósticos climáticos, destinados a la distribución de las precipitaciones, uno de los indicadores que más afecta la economía, en especial a la agricultura.
