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Raúl Castro Ruz: 95 años de lucha, coherencia y Revolución
Foto: Archivo

Raúl Castro Ruz: 95 años de lucha, coherencia y Revolución (+Audio)

Daniela Beatriz Artiles Rivero

Miércoles, 03 Junio 2026 05:20

En el vértigo del tiempo, pocos hombres logran ser testigos y artífices de una epopeya. Hoy, una voz grave y segura cumple 95 años.

Raúl Castro Ruz, el general que aprendió a disparar con Fidel en la Sierra, pero también el estratega que, décadas después, sentó a Cuba y Estados Unidos frente a una mesa de diálogo.

Nació el 3 de junio de 1931 en Birán. Y aunque el mundo lo conoció siempre junto al Comandante en Jefe, los cubanos saben que Raúl supo construir su propia huella: desde dirigir las Fuerzas Armadas Revolucionarias con mano firme y corazón de soldado, hasta impulsar las actualizaciones del modelo económico sin perder la esencia.

Quien lo vio en los años duros, con su uniforme verde olivo, quizás no imaginó al Raúl que envejeció con austeridad, el que abrió paso a los jóvenes y dijo sin estridencias que no se aferraba a los cargos.

Fue él, en 2016, quien recibió al presidente de Estados Unidos en La Habana —ese mismo imperio contra el que luchó media vida—, demostrando que la lealtad a la Revolución no está reñida con la audacia diplomática.

Fiel a su palabra, en abril de 2021 renunció como primer secretario del Partido Comunista de Cuba y entregó las riendas del país a una generación más joven. Desde entonces, sigue siendo una voz respetada y un símbolo de coherencia.

Este 3 de junio el General de Ejército está de cumpleaños. No lo hace con estruendo, sino en la sobriedad de quien supo ser soldado, estadista y artífice del deshielo con el enemigo. Y a su larga edad, aunque apartado de los primeros planos, continúa junto a su pueblo en la batalla cotidiana por la independencia y la justicia social.

Hoy Cuba no solo celebra su vida, sino el no haberse rendido nunca y seguir siendo, a los 95, un soldado de la Revolución. Porque Raúl Castro Ruz es testimonio vivo de aquellos muchachos barbudos que bajaron de la Sierra para cambiar la historia de un país. Que su ejemplo continúe guiando los pasos de quienes creen que Cuba no se negocia, se defiende.