Una detallada restauración, prácticamente capital, devolverá la belleza y los valores patrimoniales al Coppelia de Santa Clara, un emblemático inmueble inaugurado el 14 de febrero de 1967 y que ha sido cómplice de amores, amistades de toda la vida y el paso de los años de una ciudad, tan ecléctica y moderna como esta otra catedral del helado en el centro de Cuba.
Hemos estado atentos a todos los criterios de nuestra población sobre el Coppelia de Santa Clara y lo expresado desde el punto de vista del valor patrimonial. El pueblo de santaclareño siente un gran amor por ese lugar muy importante para sus hijos, porque marca la infancia de generaciones que sienten un cariño especial por este centro; por tanto, queremos explicar que la intervención que hoy tiene lugar allí forma parte de un proceso que renovará su imagen y permitirá prestar un servicio de excelencia, siempre respetando los valores que en sí mismo encierra este hermoso edificio
Así lo explicó en diálogo con la prensa Digna Morales Molina, directora del Grupo Empresarial del Comercio, la Gastronomía y los Servicios en predios villaclareños.
La Heroína del Trabajo de la República de Cuba significó, además, que «la planta alta mantiene el diseño original, porque fue restaurada en años recientes.
La planta baja, por el contrario, nunca la hemos logrado reparar, y estaba en un avanzado estado de deterioro y en condiciones muy malas de conservación; por tanto, nos enfrentamos a una disyuntiva, buscábamos una solución transitoria que objetivamente pudiéramos seguir disfrutando del servicio de nuestro Coppelia o sencillamente había que cerrar la planta baja, y se acordó con las autoridades de la provincia retirar toda la estructura de madera que se encontraba podrida y continuar la ejecución progresiva recuperando su expresión original y su diseño.
«Esta solucion permitirá reabrir para los meses de julio y agosto», dijo Morales Molina, al tiempo que aseguró que Coppelia mantiene su administración estatal y que «han existido compromisos de las autoridades para buscar soluciones a la producción de helados con precios asequibles a los momentos actuales, y mantener tan importante centro al servicio de nuestro pueblo».
«La planta baja del Coppelia nunca ha sido sometida a una reparación capital, quisiéramos entendieran dicha situación con el objetivo que se ha tenido: brindar un mejor servicio al pueblo», finalizó Morales Molina.
