En Cuba, esta especialidad tiene una larga tradición de excelencia ya que nuestro sistema sanitario ha priorizado históricamente la salud materno-infantil.
Sobre este tema nos amplía la doctora Mabel Díaz Álvarez, especialista en Ginecobstetricia y Máster en atención integral a la mujer:
«Los principales retos de la Obstetricia en nuestro país siempre han estado enfocados en alcanzar una tasa de mortalidad infantil y materna a la altura de los países del primer mundo. Para ello se diseñó el Programa de Atención Materno-Infantil, con una serie de subprogramas que darían salida a este reto. Podemos citar, por ejemplo: el programa de reducción del bajo peso al nacer; el programa dirigido a la prevención del embarazo en la adolescencia; las consultas de alto riesgo, que funcionan según las diferentes especialidades y las características y la morbilidad de cada gestante; la atención a la gestante crítica; y el programa de vacunación o inmunización».
La doctora Mabel cuenta con 32 años de entrega ininterrumpida a la Ginecobstetricia, y su desempeño en el municipio de Quemado de Güines la ha convertido en todo un referente.
Pero, ¿qué es lo que realmente la enamora de su profesión después de tres décadas?
«Una de las cosas que más me gratifica de mi trabajo como obstetra es la parte relacionada con la atención a la pareja infértil. En este sentido, el municipio de Quemado de Güines es pionero, porque desde que se comenzó a brindar este servicio en la provincia, tuvimos el privilegio de contar con una consulta de atención a la pareja que ya lleva muchos años de funcionamiento».
«He podido, como profesional, acumular experiencia durante mucho tiempo en este ámbito. He visto lo que es para una pareja luchar por tener un hijo, algo que para otros transcurre de manera natural sin constituir un problema. Ver el rostro de alegría de esa pareja cuando logra concebir su embarazo, cosa que hasta el momento era prácticamente imposible, eso no tiene precio».
Palabras que reflejan la pasión y el compromiso de quienes, día tras día, acompañan a la mujer cubana en uno de los momentos más importantes de su vida.
En este Día Internacional de la Obstetricia, nuestro reconocimiento va para esos especialistas: para los que forman a las nuevas generaciones, para los que trabajan en nuestros hospitales y consultorios, y, sobre todo, para los que, a pesar de las dificultades, siguen eligiendo la vida.
