La novedosa Solinera Albe entró en funcionamiento en esta barriada para brindar energía limpia y renovable a los vecinos, gravemente afectados por las interrupciones del servicio eléctrico derivadas del déficit de generación, consecuencia directa del recrudecido cerco energético que el gobierno de los Estados Unidos impone a nuestra Isla.
Esta instalación, concebida con paneles solares y sistemas de almacenamiento, permite a los habitantes cargar celulares, ventiladores y lámparas, así como también motorinas y triciclos eléctricos, aliviando así el impacto del bloqueo en la vida cotidiana de las familias.

Por otra parte, el proyecto comunitario La Verbena abrió sus puertas en la céntrica calle Gloria, entre Maceo y Unión, para prestar un servicio social de alto valor. Este lugar cuenta con una estación de carga fija donde la población puede acudir de manera segura y ordenada, en el horario comprendido de 9:00 a. m. a 3:00 p. m., para cargar dispositivos electrónicos como celulares, lámparas, ventiladores y otros artículos de primera necesidad.
Ambas iniciativas, impulsadas por el gobierno local y la comunidad, demuestran que, a pesar de las dificultades impuestas por el bloqueo norteamericano, la voluntad revolucionaria y la solidaridad entre los cubanos continúan siendo la principal fuerza para seguir adelante, en justo homenaje al pensamiento y la obra de Fidel.
