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Pasos certeros en la ganadería, pero falta mucho por hacer 
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Pasos certeros en la ganadería, pero falta mucho por hacer 

Jesús Álvarez López

Domingo, 04 Octubre 2026 07:36

La autorización del sacrificio y consumo de la carne de ganado bovino por los propietarios es un paso de avance extraordinario porque el sentido de pertenencia incentivará la crianza, pero no basta con esa medida para lograr la transformación de esa rama, y detener el decrecimiento de la masa.

Existe un enemigo a derrotar que es el delito, el productor más motivado, protegerá mejor los rebaños, pero los demás órganos deben ser más eficientes en el enfrentamiento a la delincuencia que pretende apropiarse de los resultados del sudor que se derrama en nuestros campos. 

En Cuba hay muchos poseedores de reses todavía, pero se necesitan ganaderos de verdad, como esos líderes que no se han amilanado en estos años duros y viven pensando cada minuto en robustecer su rebaño, a esos que ya han probado sus habilidades como ganaderos hay que entregarle en usufructo la tierra que necesiten.  

Y aquel que tiene una o dos vacas para asegurar la leche de autoconsumo, está muy bien, pero para que el país vea la leche y la carne necesitamos grandes ganaderos que sepan manejar sus rebaños, que apliquen ciencia y técnica, que utilicen la inseminación artificial y sementales de alto valor genético para mejorar su masa, que le aseguren su alimentación adecuada incluyendo el ensilaje de forrajes en primavera y su almacenamiento para la etapa de sequía, y el agua permanente. Una vaca mal alimentada le cuesta trabajo entrar en celo y sin natalidad no hay desarrollo ganadero. 

No basta con tener estaciones de pastos con variedades de gran valor proteico, lo más importante es sembrarlo en la finca donde abundan hoy los pastos naturales y también el marabú. Pero solo un productor con solvencia económica, que la podrá tener a partir del incremento de los precios de la leche y la carne, estará en condiciones de adquirir los insumos necesarios, encabezados por el dichoso rollo de alambre cuyo precio escalofría al más flemático. 

Me atrevo a decir que lo menos que necesita nuestra ganadería bovina hoy casi toda en manos privadas, es control, o para decirlo con palabras que se entiendan, reclaman un control similar a los cerdos y demás animales, sobre todo por parte de los servicios veterinarios. Ya está probado que no es el control lo que estimula el crecimiento de la masa.

Un toro demanda 4 ó 5 años para formarse, y primero tiene que parirlo la vaca. Quiero decir que la ganadería no es como el boniato que en 4 meses ves el resultado. Pero, sin dudas, los últimos pasos que se han dado son certeros y abren la esperanza del despegue definitivo de esa importante rama.