El informe presentado por el director general Osmani Expósito, más que detenerse en los resultados, que no fueron muchos, centró el análisis en cómo revertir las marcas negativas, sin esperar las acostumbradas asignaciones de recursos.
Fue un debate oportuno sobre las principales problemáticas y deficiencias que aquejan a esta entidad encargada de prestar servicios a la agroindustria azucarera y donde prevaleció que, aunque el pasado 2023 fue muy duro, queda por delante un 2024 que reclama mayores esfuerzos.
Trascendió durante el debate que el año evaluado fue impactado por limitaciones de todo tipo de lo cual no estará exento el nuevo ciclo anual, en el que habrá que sacar bien las cuentas, dejarle poco espacio a los contratiempos y acometer a fondo los enormes retos que están por delante.

Entre las urgencias debatidas estuvo el programa agropecuario donde quedan deudas a solucionar en este 2024. Aun cuando desde el punto de vista económico y financiero tuvieron un saldo positivo, ello no enmascara las fisuras que lastran las asignaturas relacionadas con la distribución y elaboración de alimentos, el cumplimiento de las normas de inocuidad, el cuidado de las instalaciones y la elevación del valor agregado bruto, entre otras.
Y todos coincidieron que las limitaciones golpean, pero existen potencialidades en la búsqueda constante de variantes que permite lograr ofertas de platos diferenciados en comedores y merenderos, sin obviar las elaboraciones de dulces criollos, arroz en sus variedades, caldos y otras ofertas asequibles a los trabajadores.
Al decir de Osmani Expósito, director general, hay claridad en la visión de trabajo, enfocados hacia la solución de insatisfacciones con las insuficiencias en el autoabastecimiento destinado a los trabajadores, o elevar aún más el índice de satisfacción de los clientes, sin descuidar el fortalecimiento de la gestión y la autonomía de la empresa. El balance concluyó con el modesto reconocimiento a directivos y trabajadores destacados durante el periodo.
La atención de los trabajadores en el sector, brindar un mayor y mejor servicio y la necesidad de producir más alimentos fueron algunos de los temas abordados en el balance durante el cual trabajadores y directivos de la Empresa de Servicios a la agroindustria azucarera (ESAZUCAR) de Villa Clara pasaron revista a su desempeño durante el 2023. El informe presentado por el director general Osmani Expósito, más que detenerse en los resultados, que no fueron muchos, centró el análisis en cómo revertir las marcas negativas, sin esperar las acostumbradas asignaciones de recursos.
Fue un debate oportuno sobre las principales problemáticas y deficiencias que aquejan a esta entidad encargada de prestar servicios a la agroindustria azucarera y donde prevaleció que, aunque el pasado 2023 fue muy duro, queda por delante un 2024 que reclama mayores esfuerzos.
Trascendió durante el debate que el año evaluado fue impactado por limitaciones de todo tipo de lo cual no estará exento el nuevo ciclo anual, en el que habrá que sacar bien las cuentas, dejarle poco espacio a los contratiempos y acometer a fondo los enormes retos que están por delante.
Entre las urgencias debatidas estuvo el programa agropecuario donde quedan deudas a solucionar en este 2024. Aun cuando desde el punto de vista económico y financiero tuvieron un saldo positivo, ello no enmascara las fisuras que lastran las asignaturas relacionadas con la distribución y elaboración de alimentos, el cumplimiento de las normas de inocuidad, el cuidado de las instalaciones y la elevación del valor agregado bruto, entre otras.
Y todos coincidieron que las limitaciones golpean, pero existen potencialidades en la búsqueda constante de variantes que permite lograr ofertas de platos diferenciados en comedores y merenderos, sin obviar las elaboraciones de dulces criollos, arroz en sus variedades, caldos y otras ofertas asequibles a los trabajadores.
Al decir de Osmani Expósito, director general, hay claridad en la visión de trabajo, enfocados hacia la solución de insatisfacciones con las insuficiencias en el autoabastecimiento destinado a los trabajadores, o elevar aún más el índice de satisfacción de los clientes, sin descuidar el fortalecimiento de la gestión y la autonomía de la empresa.
El balance concluyó con el modesto reconocimiento a directivos y trabajadores destacados durante el periodo.
