Lo que comenzó como una solución de emergencia ante la escasez de combustible se perfila actualmente como un cambio estructural: la instalación de paneles solares no se detiene y ya comienza a reconfigurar el mapa energético de empresas agroindustriales azucareras y de apoyo al sistema en la provincia.
La apuesta por la energía solar en el sector agroazucarero es ya una realidad tangible. En este territorio la sucursal Azumat fue la primera, desde hace casi un año, en iniciar el cambio de matriz energética.
Al avanzar el 2026 ha cobrado esfuerzos y ha crecido la incorporación de entidades en franca apuesta a la inestabilidad energética en sociedad con el radiante sol.
En esa especial nómina ya se han sumado "Etica Centro", ahora "Inica", Talleres "Enrique Villegas", Tecnoazúcar y Esazucar, entre otros.
Pero esto llegó y no se detiene. Una nueva etapa gana la batalla gracias al amigo sol.
En estos momentos ha concluido el montaje de su módulo la empresa agroindustrial "Heriberto Duquesne", con capacidad de diez kilos, ubicado en la destilería y uno de seis coma cinco para la sede administrativa de la entidad.
Con igual capacidad de seis coma cinco fue beneficiada la empresa agroindustrial azucarera "George Washington".
También ha incursionado en en esta política para el cambio de su matriz energética la empresa agroindustrial azucarera "Abel Santamaría" junto a un grupo de sus unidades productoras.
La aspiración del sector es continuar lo más rápido posible ampliando la capacidad de generación mediante el uso de paneles solares. Un objetivo ambicioso pero necesario.
El Grupo AZCUBA ha puesto en marcha un programa nacional de instalación de paneles solares. En una primera fase, la capacidad instalada alcanza los 50 kilovatios, de los cuales varias empresas agroindustriales azucareras de Villa Clara se han visto beneficiadas
Iraniel Portal Chaviano, director de la empresa filial de Servicios Técnicos Automáticos, perteneciente a la empresa nacional ZETI, aseguró que en este empeño no hay descanso a fin de garantizar sostenibilidad energética al sector.
En conclusión, la agroindustria azucarera villaclareña está escribiendo un nuevo capítulo. La sinergia entre el bagazo de la caña y la energía solar se perfila como la esencia de la nueva matriz en esta importancia actividad económica.
