Lo cierto es que por estos días de julio en Villa Clara años atrás se entregaba el doble de la leche que se está acopiando hoy diariamente y aunque hay menos vacas en ordeño, ese no es el único problema. Hay dos que en mi opinión tienen un gran peso, el primero es el déficit de dinero en los bancos para el pago a los productores, y estamos hablando del salario de un ganadero. Y el otro es que se continúa desviando mucha leche para otros fines y a pesar de la llegada de la primavera y el incremento de la producción usted no ve bajar un peso en la calle al yogurt, el helado, el queso y otros derivados como rotundo desmentido a los voceros de la sacrosanta “ley de oferta y demanda”.
A pesar de la decisión adoptada de pagar a 50 pesos en primavera y a 70 en sequía, los litros acopiados por encima del plan, no se manifiesta la respuesta esperada en el acopio de leche. Sé que la ganadería necesita recursos como todas las ramas de nuestra economía, pero también hay elementos de carácter subjetivo que indican una falta de motivación incluso para aprovechar bondades que hoy existen. Que otra cosa es por ejemplo que un ganadero con un rebaño nada despreciable, haya incumplido el plan del año pasado por apenas 33 litros y, como bien está definido por la legislación, no pueda sacrificar ahora un toro legalmente. Señores, por 33 litros. Los hubiera hasta comprado a otro ganadero para no incumplir. No hacen falta recursos al productor para llevar las cuentas claras sobre el cumplimiento de sus planes productivos. La ganadería nunca se puede dormir en los laureles, porque su misión es producir leche y carne, pero en la primavera no debe siquiera pestañear.

Lunes, 22 Julio 2024 15:42
Necesitamos que ya pasen del anuncio a la distribución en las bodegas porque si se sigue dilantando llega nuevamente la etapa de sequia y hay que esperar dos años mas.