A sus 59 años, esta mujer dirige la Sucursal 4361 de BANDEC en Santa Clara, radicada en el Ministerio del Interior.
Nació en 1967 en Viña, poblado entre Remedios y Buena Vista, en el seno de una familia humilde. Su padre cortaba caña y su madre atendía el hogar. Antes de trabajar en una institución financiera, se ganó la vida como costurera relevante en la textilera de la Octava Villa, con formación en mecanografía.
El 16 de junio de 1996, ingresó al Banco Nacional de Cuba en Remedios, en la Plaza Administrativa de Servicio, como auxiliar de limpieza. Seis meses después, el director de entonces advirtió en ella una inteligencia poco común y la promovió a secretaria. No se detuvo ahí, la inscribió en la especialidad de técnico medio en Economía, una decisión que cambió su vida para siempre.
El tesón facilitó el resto. Se graduó con Título de Oro, un mérito que le permitió transitar por casi todas las especialidades del banco: operativo, jefatura de departamento de cuentas corrientes, banca personal y contador D, este último, confiesa, el que más disfrutó.
En 2011 asumió por vez primera como gerente y en 2017 se trasladó a Santa Clara, donde hoy conduce un equipo de 15 personas.
Pero detrás de cada logro existe el respaldo de la familia. González Oramas explica, que tras 45 años de casada, su pareja ha sido su principal sostén. Su hija, hoy contadora, es reflejo del ejemplo materno. «Me llevo el banco a la casa», confiesa con naturalidad. No descansa porque le apasiona y en sus ratos libres cose, pero su mente nunca se desconecta de las operaciones de la institución que lidera.
En tiempos de transformaciones profundas para la banca cubana, Olga Lidia no se queda atrás. Estudia las Gacetas de la República para mantenerse actualizada e implementar las nuevas medidas en el sector. Dedica tiempo a aclarar dudas a la población, incluso desde su hogar. «Para dar respuesta a la sociedad hay que estudiar», afirma con la convicción de quien sabe que el conocimiento constituye la mejor herramienta de servicio.
El porqué escogió a BANDEC Villa Clara, entre todo el sistema bancario del territorio, lo resume en la palabra: equipo. Percibe a su colectivo como una gran familia, un engranaje que no puede fallar.
Pero su decisión de vida se basa en la confianza que deposita en la banca cubana, en la transparencia de los procesos, en la fortaleza de la institución, en todo. Para ella, el banco es su vida. Y quienes laboran allí deben tener confiabilidad, permanencia y disciplina.
En el inicio de la Jornada por el Trabajador Bancario este 2026, que se extendará desde el 1 de octubre hasta el 26 de noviembre próximo, la experiencia de Olga Lidia González Oramas no constituye solo un relato de ascenso personal. Su trayectoria prueba que la pasión, la entrega y el sacrificio pueden convertir a una auxiliar de limpieza en la directora que hoy sostiene, con mano firme, la sucursal 4361 de BANDEC Villa Clara.
