Pero dentro de ese grupo, donde predominan los hombres curtidos por años de trabajo agrario, hay mujeres que también se abren paso con la fuerza de quien no pide permiso para ocupar su lugar, entre ellas está Norky García Santos.
Una primera parte de su vida estuvo vinculada a la actividad del turismo, pero por azares de la vida, se vio en la necesidad de buscar su sustento en la tierra.
Hasta su casa, ubicada en el barrio conocido por “La Gomera”, aquí en el municipio de Santa Clara, llegamos, cuando las manecillas del reloj marcaban cerca de las diez de la mañana del primer jueves del mes de septiembre, y los rayos del astro rey caían como alfileres sobre la tierra.
Previo al inicio de esta conversación, realizamos un breve recorrido por un patio donde apreciamos cómo el espacio es una ecuación especial. Cada cultivo en su medida justa.
Dijo que el proyecto nominado "Dos Santos" ya cumple tres años y se ha fortalecido gracias a "Los Valientes", movimiento al cual pertenece desde entonces.
En el pequeño huerto, además de frutales cultiva plantas medicinales y agrícolas, en total superan el medio centenar de variedades.
Asimismo, de forma artesanal fabrica una docena de variedades de Te, que se consumen en la comunidad y dona a diferentes centros, principalmente relacionados con la salud.
Una mujer emprendedora, de estos tiempos, que deja su impronta en la comunidad, donde interviene en las diversas actividades que en ella se realizan e imparte clases de inglés, desde hace diez años, en los centros primarios del Consejo Popular Hato de Antón Díaz.
Y, aun cuando soñó con estudiar en la escuela de arte, Norki no deja de hacer arte allí en su patio y en la comunidad.
Su nombre no aparece en los grandes titulares, pero sí en la memoria de quienes la ven trabajar cada día.
Y es que Norky no solo cultiva la tierra, cultiva comunidad, esperanza y, sobre todo, demuestra que la mujer puede brillar en cualquier terreno.
Más, en las actuales condiciones marcadas por la crisis energética, carencia de otros muchos recursos, migración y transformaciones económico-sociales profundas, la mujer villaclareña no solo ha resistido, sino que ha reinventado el concepto de “echar pa’lante” y expandiendo su propio brillo.
Hay personas que pasan por la vida dejando huella sin siquiera proponérselo. Norky es una de ellas. Pero no porque el destino le haya regalado un camino fácil, sino porque ha construido, a modo de expresión, ladrillo a ladrillo, una trayectoria que desafía cualquier etiqueta.
Norky García Santos, toda una historia de resiliencia y éxito en medio de las carencias, una mujer que también ha tenido que sortear obstáculos, que ha vivido en carne propia las carencias, las colas, la incertidumbre económica. Ha tenido que “resolver”, ese verbo tan cubano que significa hacer magia con lo mínimo, para sostener sus proyectos.
Antes de concluir este inolvidable encuentro Norky nos confesó que no puede vivir alejada de su patio conocido como "Dos Santos".
Y así, con la impronta de volver y un hasta luego nos expedimos de Norky, integrante del grupo de productores “Los Valientes”, nacido hace cinco años en el municipio de Cifuentes, bajo la batuta de Orelvis Sosa Moya.
