Chéster Danilo Chaviano Valdés, secretario de la Asamblea Municipal del Poder Popular en la urbe capital provincial villaclareña, informó que en el último cuatrimestre del año ya se constatan resultados y existe control popular desde las comunidades, con mayor atención al acompañamiento e interacción con nuevos actores de la economía para aplicar las políticas sociales y atender a los vulnerables.
De acuerdo con el dirigente, más de 15 consultorios médicos y policlínicos cuentan con paneles solares para garantizar el servicio, y el programa incluye la transformación de parques, Sistemas de Atención a las Familias, cocinas colectivas, fondas comunitarias y áreas deportivas que se rescatan de conjunto con el Movimiento Juvenil Comunitario, que trabaja en el rescate de tradiciones, deporte y cultura.
Los Barrios Productivos constituyen otra de las ideas del movimiento, donde se labora para fomentar patios, parcelas familiares y organopónicos en casas y barrios, con el fin de contribuir a la producción de alimentos; por ejemplo, precisó, en la localidad Virginia se ha logrado la transformación de parquecitos, y en la de José Martí existe una solinera gracias al respaldo de la Empresa Electromecánica, mientras entidades como Sarex y nuevos actores como Gomate, REMAI y Alemanes Express se implican en el empeño.
Se han propuesto más de 350 acciones de carácter comunitario a implementar durante el último cuatrimestre del año, con motivaciones muy especiales: el aniversario de los órganos del Poder Popular y un nuevo aniversario del triunfo de la Revolución, precisó Chaviano Valdés, quien subrayó que no se renuncia a convertir al pueblo en protagonista del mejoramiento de sus propias condiciones de vida.
En el Consejo Popular Sakenaf-Caracatey, el delegado Asiel Aguada Barceló explicó a la Agencia Cubana de Noticias que el programa comprende 63 acciones, de las cuales 34 están cumplidas, dos en proceso y 17 pendientes para el último trimestre; en el frente Barrio Seguro se han realizado 31 acciones, entre ellas la atención a 44 adultos mayores que comenzarán a recibir su jubilación en la propia comunidad con el acompañamiento de la mediana empresa REMAI.
Aguada Barceló detalló que siete trabajadores por cuenta propia en la actividad de panadería atienden a 14 familias en desventaja social, y que el merendero comunitario se ha convertido en cocina colectiva que presta servicio lunes, miércoles y viernes en las zonas afectadas por averías eléctricas; además, 24 jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo se forman en la facultad obrero-campesina, y dos madres de cuatro hijos cada una se preparan como trabajadoras sociales.
La escuela primaria Zenito Costa Yerena, centro de atención más importante de la comunidad, ha recibido más de 50 litros de pintura y luminarias solares con el aporte de REMAI, y hoy cuenta con círculos de interés y sociedades científicas articuladas con Transmetro y Geocuba; cinco niños con discapacidades intelectuales reciben ayuda de la empresa de productos lácteos, y otros siete reciben su merienda escolar diaria con el apoyo del punto de venta La Yuca, de la cooperativa de créditos y servicios Mártires de Báez.
En el orden energético, el subsistema de urgencia cuenta con paneles fotovoltaicos que le permiten prestar servicio durante apagones prolongados, y 48 viviendas poseen sistemas solares; permanecen también iluminadas cuatro áreas estratégicas de la comunidad con el apoyo de nuevos actores económicos que también han donado un área para el centro de carga de triciclos eléctricos que próximamente.
Asimismo, destacó, se ha dado empleo a 44 adultos mayores con salarios que oscilan entre ocho mil y 15 mil pesos, además de incorporar a dos jóvenes con discapacidad al trabajo.
El fortalecimiento del Programa de Patios y Parcelas ha permitido identificar más de 816 patios con productos de ciclo corto, y se han implementado 14 acciones en el frente Barrio Productivo, entre ellas el apoyo de trabajadores por cuenta propia mediante módulos a cuatro familias con producciones de pan, la elaboración de caldosas solidarias con el apoyo de las dos unidades del comercio y la iluminación de más de 80 viviendas desde sus áreas exteriores.
Con estos resultados, el movimiento popular participativo Mi Barrio por la Patria demuestra en Santa Clara que, aun en las circunstancias más complejas, la articulación entre gobierno, empresas estatales, nuevos actores económicos y comunidad puede transformar los barrios y mejorar la vida de sus habitantes.
