El pensamiento y legado de José Martí, nuestro Apóstol, el más universal de los cubanos, es una brújula que, en estos tiempos tan difíciles para la Patria y para el mundo, nos llevará a puerto seguro en la salvaguarda de ese Sol del mundo moral, que él nos inculcó en su corta y prolífera vida.
Así opina la Doctora en Ciencias de la Educación y profesora Lien Morales Aguilera, quien declaró a la radio que «que en estos momentos históricos por los que atraviesa Cuba, es necesario regresar a José Martí, en nuestro Maestro están las claves para encontrar soluciones a los que nos enfrentamos en estos momentos de la humanidad, ante el gran peligro del resurgimiento del fascismo y la expansión del gobierno imperialista de Estados Unidos.
La secretaria de actividades científicas de la Unión de Historiadores de Cuba, filial Villa Clara, recuerda la vigencia de la obra de nuestro Héroe Nacional, quien escribió: «Viví en el monstruo y le conozco sus entrañas».

El mismo Martí que dedicó su vida a advertir de los peligros para nuestra tierra del expansionismo que ya se avizoraba del Gigante de siete leguas, una sentencia que deja bien explícita en su carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado el 18 de mayo de 1895, un día antes de su caída en combate «(...) de impedir a tiempo con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy y haré es para eso».
La pedagoga considera que «Martí no se equivocó cuando hablaba de Estados Unidos, fue el primer antimperialista, incluso, hay textos martianos que nos permiten comprender sus ideas clarividentes sobre este tema».
Más adelante, citó obras monumentales del Apóstol «como Nuestra América, allí Martí advertía del peligro de Estados Unidos para América Latina, y la importancia de otros textos de la independencia de Cuba, Puerto Rico, de las Antillas, como ese portón para evitar la expansión de esa gran nación que emerge como Imperio en el continente americano.
Por eso es importante estudiar textos como Nuestra América, como “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, “La verdad sobre los Estados Unidos”, un texto muy importante en su obra y poco conocido, cuando Martí habla de los tipos del hombre americano, de los tipos de cubanos a los que se refiere en su texto “Con todos y para el bien de todos”, donde identifica a dos grupos de cubanos, los leales a la Patria, que aman su origen y aquellos siervos y desleales que venden su alma a potencias extranjeras».

La profesora Lien es del criterio de que «hay un reto grande para la educación, para los profesores de Historia, y es el desafío de enseñar el pensamiento de Martí; porque ahí están las claves para preservarnos como nación cubana y como nación latinoamericana».
Hoy, cuando vivimos una realidad marcada por las guerras, la barbarie y el odio, beber en la savia del pensamiento y el legado martiano es la brújula imprescindible en estos tiempos duros para defender un mundo mejor, donde reinen la paz y el decoro.
