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Las profecías de Jesús Menéndez Larrondo en el resguardo de un bohío en Encrucijada
José Ramón Monteagudo, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, en la cobija del bohío memorial en la finca La Palma, en Encrucijada.Monguito resguarda la memoria histórica del líder sindical.

Las profecías de Jesús Menéndez Larrondo en el resguardo de un bohío en Encrucijada

Alberto González Rivero

Jueves, 22 Enero 2026 12:38

Este jueves 22 de enero se recuerda en Encrucijada el aniversario 78 del vil asesinato en Manzanillo del General de las Cañas.

Monguito coloca el guano sustituto en el techo de la simbólica vivienda, resguarda la memoria del negro valiente para que los sindicatos conozcan sobre sus derroches de palabras, sabiduría y honor, dondequiera que hubiese que defender el derecho de los trabajadores en los ingenios, cañaverales o vegueríos.

Jesús hizo posible la victoria en el reclamo de la cláusula de garantía y en otras batallas para beneficio de los obreros azucareros, Jesús fue profeta y lo sigue siendo y sus ideas trascienden en la vigencia indisoluble de una Cuba más próspera y sostenible.

Las profecías de Jesús Menéndez Larrondo en el resguardo de un bohío en Encrucijada
Sí, Monguito, es decir José Ramón Monteagudo, Héroe del trabajo de la República de Cuba,está al tanto de la cobija del bohío memorial donde nació Jesús Menéndez Larrondo, El General de las Cañas, en la finca La Palma, en Encrucijada.

Y este jueves 22 de enero se congregarán los admiradores de su obra, en los alrededores del bohío donde se alumbró Menéndez, y su arenga adelantada y sincera, mas allá del homenaje a su preclaro humanismo, ha de tener nuevas interpretaciones en la eficiencia en el trabajo cotidiano, en los resultados, para decirlo con Nicolás Guillén, con la punta de la mocha.

Un 22 de enero de 1948, el asesino Casillas Lumpuy le disparó cobardemente en la estación ferroviaria de Manzanillo; pero no pudo someter a los obreros que se quedaban como encantados con sus discursos y su presencia premonitoria y rebelde.

Por eso, el albacea Monguito sigue cobijando la memoria del General de las Cañas, sustituye el guano para que no se marchite el ímpetu del eterno combatiente, para que la techumbre resguarde y rejuvenezca el heroísmo de aquella ventolera poética en ingenios y cañaverales.