Su director general Yendri Pineda González, explicó que el sector vive momentos difíciles, ante lo cual los colectivos laborales no están ajenos y lejos de replegarse acentúan el paso y derrocha esfuerzos por llevar adelante los compromisos fijados.
Con el fin de mantener vitalidad, Pescavilla labora en el ajuste de su accionar buscando alternativas, estableciendo alianzas y encadenamientos con otros actores económicos a fin de aprovechar las potencialidades al máximo posible.
Al decir de Pineda González, por ese camino la empresa ha estado obligada a replantear sus estrategias para no perder terreno, a lo cual también se suma la ocupación por el cambio de la matriz energética.
Saben que el momento es complejo, pero su apuesta es seguir, acotó el directivo, el cual destacó el compromiso de los hombres y mujeres que laboran en la empresa como uno de los principales activos para enfrentar la coyuntura.
Bajo esos derroteros, Pescavilla no detiene su mirada hacia adelante, demostrando que la constancia y la capacidad de adaptación siguen siendo herramientas válidas para mantener la vitalidad de una empresa.
