Fue el creador del poderoso Combinado Avícola Nacional que llegó a producir en 1991 un total de 2 mil 717 millones de huevos, o sea, cerca de 300 huevos al año para cada cubano. Y fue la empresa estatal socialista la que consagró ese récord ante la historia y nos situó entre los mayores consumidores de esa proteína.
La masa de ganado vacuna siguió creciendo tras el triunfo de enero, y el récord data de 1962. A partir de entonces, por indicación del jefe de la Revolución, llegó a todos la carne de res cada semana durante mucho tiempo. A partir de entonces fueron apareciendo las grandes empresas pecuarias, en la madrugada se dejaba la leche en las calles sin que nadie se apropiara de un litro, y en cualquier merendero podías adquirir un vaso de leche por 20 centavos.
Fidel fue el creador de un sistema integral en esa rama que partía de la inseminación artificial y aseguraba el mejoramiento genético de los rebaños.
Bajo la mirada y la acción permanente de Fidel, la producción tabacalera implantó récord en los años 80 y nuestros Habanos consolidaron su jerarquía mundial por su aroma peculiar.
Fue por indicaciones suyas que nació el Programa Nacional Porcino, que logró crecer en pocos años la producción de carne de cerdo de 49 mil a 200 mil toneladas.
El café mantuvo una estabilidad productiva hasta finales de los años 90 y la exportación del grano de máxima calidad aseguraba la importación de los volúmenes necesarios para que jamás nos faltara la cuota normada en la bodega.
El líder histórico de la Revolución consolidó una estructura de la Agricultura cubana para acercar los insumos y servicios al productor agrícola, con las empresas de desmonte, Talleres, Transporte y Suministros Agropecuarios, Construcciones, y la destinada a acopiar los productos agrícolas, entre otras.

Ningún problema puntual de carácter subjetivo puede negar su enorme utilidad para el mejor funcionamiento de la Agricultura cubana.
Los más jóvenes no debieran creer a quienes tratan de hacer ver que la Agricultura cubana jamás tuvo resultados con la Revolución. Al contrario, la vida prueba que bajo la guía de Fidel, los consumidores de la isla pudieron disfrutar, sus mejores momentos.
