Son otros tiempos, tiempos de luchas y de entrega por el mañana.
Ahí están esos muchachos y muchachas que dirigen hoy en las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas y que cumplen misiones asignadas, aún en un escenario muy complejo, cuando hay que sortear muchos obstáculos, incluso las amenazas que se ciernen contra Cuba, y los serios problemas económicos que impactan en la familia cubana.

Lisvany Martín, profesor de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas y primer secretario del Comité de la Unión de Jóvenes Comunistas en la casa de altos estudios, graduado en Periodismo, no descansa. Imparte clases, colabora con los medios de prensa, dirige procesos.
“Es difícil porque yo ante todo soy periodista, soy profesor, y esas responsabilidades implican tiempo, preparación, sistematicidad, hago trabajos en medios nacionales y provinciales, soy locutor, lo cual ocupa muchas horas de mi jornada diaria, pero en la juventud deben hacer personas capaces de liderar, con el compromiso que requieren los tiempos actuales, necesitamos ser protagonistas, consecuentes con lo que decimos para que este país crezca, prospere, y se levante de la difícil situación multifactorial que tenemos en la actualidad”, dice.

Lisvany opina, además, que este protagonismo es esencial “para que los demás se sumen, sigan el ejemplo, por eso el liderazgo en equipo, cada día hay jóvenes que hacen mucho en esta sociedad, lo demuestran los maestros, médicos, los periodistas, los que están en centros científicos, los que están en la defensa, los que hacen vacunas, los que asumimos responsabilidades”.
José Miguel García Hernández es miembro del Buró Municipal de la Unión de Jóvenes Comunistas en Santa Clara y antes dirigió el Movimiento Juvenil Martiano. “La UJC ha sido una escuela”, confiesa.
“La organización te forma para las tareas que vas a enfrentar en un futuro, mi paso por el Movimiento Juvenil Martiano fue muy lindo, aprendimos más de la vida y obra del Apóstol, realizamos actividades comunitarias, seminarios martianos, hoy en la nueva tarea como cuadro de la organización en Santa Clara, compartimos con jóvenes de diversos sectores de nuestra sociedad, y eso nos reconforta y nos hace seguir adelante”, suscribe.

Lázaro Camilo Mestre Aguilar es Presidente de la Organización de Pioneros José Martí, se formó como profesor y asegura que si volviera a nacer, recorrería el mismo camino de su vida.
“Para mí la UJC ha sido mi segunda escuela, porque la primera fue la Formadora de Maestros en la Escuela Pedagógica “Manuel Ascunce Domenech”, fui Secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en el municipio de Corralillo, y fueron momentos también retadores, pero la juventud me ha enseñado a amar este país, esta revolución, amar los pioneros y la organización juvenil”, expresa Mestre Aguilar.
Yunisley Herrera Espinosa es secretaria del Comité de la Unión de Jóvenes Comunistas en el Hospital Ginecoobstétrico Mariana Grajales, tiene un bebé y dice que en la Unión de Jóvenes Comunistas también conoció el amor.

“En el 2023 fui delegada al Congreso de la UJC, allí conocí a mi esposo y en estos momentos sigue la relación, he pasado por varias responsabilidades, ambos somos secretarios de Comités de Base, él de su empresa y yo del hospital, luego fui delegada al 12mo Congreso en el 2024,estaba embarazada de mi niño, siempre digo que la Unión de Jóvenes Comunistas me ha motivado a ser mejor persona, allí he encontrado amistades que son familia”, subraya.
Vladimir Hernández Meneses, Licenciado en Educación Pedagogía-Sicología, Jefe del Departamento Ideológico del Comité Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas en Villa Clara, dirigió antes la Federación Estudiantil Universitaria y hoy reconoce que, para asumir responsabilidades, ha debido hacer muchos renunciamientos a sueños que acarició, como estar frente a las aulas o en una cabina de radio ante los micrófonos, otra de sus pasiones. Su familia, su hijo, la Unión de Jóvenes Comunistas son el sentido de su vida, afirma.
“Ser militante de la juventud es un estilo de vida, y esa manera de vivir nos hace seguir siendo jóvenes, enamorados, inquietos, risueños, hijos, padres y poner, antes del interés individual, el interés colectivo, porque a veces no estás con la familia el tiempo que quisieras, y también sientes la necesidad de estar más con tu hijo, sé que un día me reconocerá y agradecerá todo lo que hago, no obstante, siempre que las posibilidades lo permiten, lo llevo a las actividades que organizamos para estar junto a él y demostrarle todo el amor que le profeso”, confiesa emocionado.
Más adelante recuerda que “en el 2022, cuando me otorgaron por el Consejo de Estado la Medalla Abel Santamaría se la dediqué a mi hijo, por su futuro, por el futuro de todos los niños; hay una canción de Raúl Torres dedicada al Che que me encanta, dice que son los sueños todavía los que tiran de la gente como un imán, y a pesar de la dureza de los tiempos, no podemos perder la ternura de nuestros corazones”.
