En medio de la actual etapa de molienda, el central Abel Santa María Cuadrado, en el municipio de Encrucijada, proyecta producir alrededor de 400 toneladas de meladura, tras la decisión de extender el proceso productivo aprovechando al máximo los recursos existentes y priorizando la continuidad industrial.
Desde el arranque oficial el pasado 8 de febrero, el ingenio ha logrado procesar aproximadamente 1 304 toneladas de caña, luego de un proceso de estabilización técnica, tras enfrentar diversas dificultades en los compases iniciales de la contienda.

Para conocer sobre el alcance de esta estrategia, el administrador de la industria, Anoy León Perera, comentó sobre el plan puesto en práctica:
«El 8 de febrero logramos arrancar la industria con la idea de moler los 46 carros de caña que teníamos. Luego se tomó la decisión de agotar el combustible disponible, que eso representa unas cuatro mil toneladas de caña, por el índice que tenemos nosotros», explicó.
León Perera también profundizó en las proyecciones energéticas de la industria una vez se consolide la etapa de liquidación. El directivo subrayó que el central no solo se enfoca en la producción de meladura, sino también en convertirse en un ente generador de energía para el sistema.
Precisamente tras esas roturas iniciales, el esfuerzo de los trabajadores resultó decisivo. Técnicos, operadores y personal de mantenimiento asumieron jornadas para estabilizar los equipos, corregir fallas en la caldera y garantizar la continuidad del proceso.
