El doctor Luis Enrique Rovira Rivero, especialista de primer grado en Pediatría y de segundo grado en Terapia Intensiva y Emergencia, y al frente de este servicio en el pediátrico villaclareño, nos cuenta cómo, pese al bloqueo estadounidense —arreciado mucho más con el cerco petrolero—, la sobrevida del hospital infantil villaclareño puede compararse con centros homólogos del primer mundo. Su sala de terapia intensiva es una de las mejores del país.
Allí se recupera la pequeña Sofía Márquez Díaz, operada por una malformación congénita con apenas un día de nacida. La especialista en Neonatología Anisley Salazar Sotolongo y la mamá de Sofía, María Carla Díaz Acosta, comparten estas batallas diarias por la vida, que arrancan suspiros a sus protagonistas y a quienes hemos tenido la oportunidad de escuchar como testigos de tanta fe y amor.
Para contar historias de gladiadores de la vida, regresamos al Hospital Pediátrico José Luis Miranda de Villa Clara, uno de los miles de centros asistenciales llegados con la Revolución que hoy tienen que saltar el bloqueo genocida con la fuerza del amor de cubanas y cubanos.
