CMHW
Geominera del Centro confirma que la innovación es la nueva forma de resistencia
Foto: Archivo

Geominera del Centro confirma la innovación como forma de resistencia

Ramón Ávalos Rodríguez

Sábado, 14 Febrero 2026 09:21

En un escenario económico marcado por el fuerte déficit de combustibles, la escasez de divisas y la obsolescencia tecnológica, pareciera que cualquier pronóstico para la industria villaclareña, como el resto del país, estaría condenado al pesimismo. Sin embargo, enclavada en esta provincia, la Empresa Geominera del Centro se empeña en demostrar que el verbo “producir” no ha perdido su conjugación.

No se trata de retórica. Esta entidad villaclareña, con sus trabajadores y unidades empresariales de base, ha hecho de la necesidad una virtud. 

Ante la carencia de renglones fundamentales, su colectivo optó por la diversificación, incursionó en diversas producciones que ganan espacios en los hogares, la agricultura y la alimentación.

Lo que podría leerse como una improvisación, revela, en realidad, una estrategia consciente de supervivencia industrial y soberanía productiva.

Pero el mérito no radica únicamente en fabricar lo que falta. La Geominera del Centro ha confirmado una máxima que el presidente Díaz-Canel ha reiterado, la innovación es la nueva forma de resistencia.

Con un parque tecnológico marcado por la obsolescencia, la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) ha logrado, mediante la inventiva, dar vida útil a equipos y medios que pudieron haber quedado en el olvido.

Este desempeño no ha pasado inadvertido. Junto a otros reconocimientos, por varios años, la entidad recibió la condición de Vanguardia Nacional, lo cual certifica no solo resultados económicos, sino también un modelo de gestión donde el trabajador ocupa el centro. 

La construcción de viviendas para sus trabajadores constituye un gesto de coherencia: no se puede pedir compromiso si no se dignifican las condiciones de vida .

Claro está, el contexto sigue siendo hostil, difícil. Jorge Hernández Pavón, director general, reconoce que el camino a recorrer en el 2026 está empedrado y que las restricciones persisten, pero conduce a hombres y mujeres que no se rinden.

Su legado es probar que la empresa estatal socialista no es una categoría en extinción. Una entidad capaz de reinventarse, de articularse con universidades, de sustituir importaciones y de pensar en el mediano plazo.

En tiempos de recetas simplistas, la Geominera del Centro propone una compleja: producir con lo que se tiene, innovar y resistir creando. Quizás por eso, más que una empresa, constituye un síntoma alentador de que sí se puede.