Yusiley Marcelo Harman, vicedirectora de Asistencia Médica en la institución, declaró a la ACN que estas tecnologías educativas han transformado el proceso de entrenamiento, sobre todo de los padres, pues antes aprendían solo con la práctica directa, y ahora disponen de materiales didácticos que pueden consultar una y otra vez hasta dominar las técnicas.
Lidia Esther Collado Cabañín, doctora en Ciencias de la Enfermería, jefa de la sala y autora de la investigación, explicó que los nueve audiovisuales contienen todos los procedimientos necesarios para el cuidado de estos niños en el hogar; se copian en memorias USB o en los celulares todos los contenidos, y los familiares pueden llevarlos consigo.
Explicó que crearon dos manuales que complementan los videos con instrucciones escritas y diagramas, mientras que el reloj cuidador orienta a los familiares sobre los horarios en que los niños deben alimentarse, acostarse a dormir y someterse a aspiraciones de las mucosas.
El proyecto territorial de salud humana, dijo, auspicia esta iniciativa y brinda un presupuesto semestral de aproximadamente 42 mil pesos, destinado a adquirir dispositivos necesarios para adiestrar a los cuidadores; los recursos se utilizan para comprar sondas de aspiración, tramos de gomas y otros materiales desechables.
Comentó también que el proceso de entrenamiento incluye la entrega de las memorias con los audiovisuales y la realización de prácticas supervisadas; los familiares deben demostrar su competencia en técnicas como la aspiración de secreciones, la curación de la traqueotomía y la administración de alimentación por gastrostomía.
Una vez que los niños egresan del hospital, los cuidadores ya cuentan con las habilidades necesarias para atenderlos, lo que minimiza las hospitalizaciones y las consultas extrahospitalarias; el seguimiento posterior se realiza en coordinación con la atención primaria de salud, detalló Marcelo Harman.
El programa de cuidados paliativos pediátricos en Cuba fue instituido en el año 2000 y desde entonces se ha expandido a todas las provincias; Villa Clara cuenta con uno de los programas más desarrollados del país, con un equipo multidisciplinario que incluye pediatras, enfermeros, psicólogos y trabajadores sociales.
