Para conocer detalles de esta importante innovación conversamos con el especialista principal de esa entidad Miguel Flores Pita, el cual acotó que a este empeño se han sumado para contribuir a paliar la situación que atraviesa el país y las restricciones con los combustibles fósiles.
Con esta innovación el sector agroazucarero busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y aumentar la eficiencia energética de los ingenios.
Es por eso que próximamente el central José María Pérez, en el municipio de Camajuaní, dispondrá de esta astilladora a fin de contribuir, de conjunto a la biomasa cañera, a su desempeño durante la posible incorporación a la generación eléctrica a inicios del 2027.
La astilladora, diseñada y fabricada por un equipo de ingenieros y técnicos de la División de Talleres “Enrique Villegas”, permite triturar restos de poda, ramas, troncos de pequeño diámetro y otros desechos forestales en astillas de tamaño uniforme, aptas para alimentar calderas de biomasa.
Según Flores Pita, el equipo tiene una capacidad de procesamiento de unos tres metros cúbicos por hora, dependiendo de la humedad y densidad del material.
La incorporación de astillas forestales permitirá extender la generación de electricidad, aprovechando junto a la cosecha de la caña de azúcar, la biomasa disponible en bosques cercanos y contribuyendo a la sostenibilidad del proceso industrial.
El ingeniero señaló que esta máquina representa un paso importante hacia la autosuficiencia energética del central y hacia un modelo de economía circular, donde los residuos se convierten en recursos.
En resumen, Flores Pita indicó que el equipo se encuentra en fase de pruebas y ajuste, y que se prevé su puesta en marcha definitiva en los próximos meses.
Con iniciativas como esta, el sector agroazucarero avanza en la búsqueda de soluciones propias para un problema global: cómo generar energía limpia y asequible aprovechando los recursos disponibles localmente.
