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En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

En el centro de la isla «Son los sueños todavía» (+Audio)

Oscar Salabarria Martínez

Domingo, 14 Junio 2026 19:48

En el corazón de Cuba, ahí donde la geografía se ensancha en historia, los sueños no han muerto.

Santa Clara es una plaza abierta al mundo y en medio de ella se alza la mirada firme de un hombre que aún cabalga en la memoria de los pueblos. Allí está el Che. En el centro de la isla, «son los sueños todavía».

Casi seis millones de personas han venido a encontrarse con él y llegan desde lejos, desde cerca y desde adentro del alma.En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

Así lo cuenta Reday René Armas Álvarez, director del complejo escultórico que lleva el nombre del Guerrillero de América. Él explica que ahí la historia se siente viva porque el museo, el memorial y el mausoleo no son solo piedra, sino pedazos de utopía hechos realidad.

El Che no fue un hombre de una sola pieza porque fue joven, fue viajero y fue el que miró a América Nuestra con los ojos abiertos. Un día, en México, se encontró con Fidel, con el profeta de la aurora como dice el poema, y desde entonces su vida fue intensa.En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

Él alertó temprano que el socialismo no puede ser solo economía, sino que tiene que ser conciencia, amor al trabajo y hombre nuevo.

Y a ese hombre nuevo lo buscan todavía. En 37 años, más de cinco millones ochocientos mil visitantes han pasado por aquí. Aún hoy, con bloqueo, con amenazas y con todo en contra, han llegado ya 18 mil personas en este período, y todo ocurre por el ejemplo de ese Che que sigue siendo, semilla, brújula, brisa fresca en el horizonte. En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

Hay quienes dejan su ramo de novia y quienes regalan una llave. Hay abuelas que acercan a sus nietos para que le prometan al Che portarse bien en la escuela. También hay una flor que fue la primera de todas y la dejó Chichina Ferreira, el primer amor de aquel joven de 22 años, un amor bello como todo amor joven. Esa flor aún se guarda no como reliquia, sino como ternura.

Aquí también se han casado parejas, se han sacado fotos de quince y, en medio del patriotismo y la rebeldía, también cabe la vida cotidiana.

Este lugar es hermoso, está cuidado y es inspiración para seguir construyendo, según explica su director.En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

Pero es importante saber cómo nació este monumento. La idea de construirle un monumento al Che en Santa Clara vio la luz en 1982, cuando el comandante Víctor Bordón le confió la obra al reconocido artista cubano José Delarra. Al principio se pensó en la loma del Capiro, pero después se descartó y finalmente se eligió esta elevación, que en aquel entonces se proyectaba como nuevo centro administrativo de la ciudad.

Las obras civiles comenzaron el 14 de junio de 1987 y el complejo se inauguró el 28 de diciembre de 1988, en el aniversario 30 de la Batalla de Santa Clara y el cumpleaños 60 del Che. En esa fecha, los restos del guerrillero aún no habían sido encontrados y eso ocurriría casi diez años después.

Los trabajos estuvieron marcados por el compromiso del pueblo villaclareño, que aportó cientos de horas de trabajo voluntario y donó el bronce para fundir la escultura que hoy admira el mundo entero.En el centro de la isla «Son los sueños todavía»

A 98 años del natalicio del Comandante Ernesto Che Guevara, en toda Cuba y en el mundo los sueños todavía están vivos. Desde el centro de la isla, un hombre de bronce sigue mirando al Sur y sigue siendo ese punto de encuentro para quienes creen que la utopía es posible. Por eso Santa Clara es la plaza del Che, ese lugar donde la historia, la ternura y la rebeldía se funden y donde «son los sueños todavía».