Para los trabajadores de la Empresa Provincial de Recuperación de Materias Primas (ERMP) este no es un cementerio de objetos obsoletos, sino el punto de partida de un ciclo virtuoso.
Orlando Morfi González, director general de la entidad, comentó que allí se mueven recursos estratégicos y cada kilo de metal recuperado es un kilo que se deja de importar, contribuye al ahorro de divisas y al fortalecimiento de las cadenas productivas locales.

El panorama actual, sin embargo, está lejos de ser sencillo. El recrudecimiento del bloqueo económico, la crisis energética y escasez de otros muchos recursos, han impactado severamente los servicios básicos, aseguró Morfi González.
Al decir del directivo, frente a este panorama, se han adoptado decisiones para mantener a flote esta industria y continuar incentivando la participación ciudadana.
Desde incremento de precios de compra de varios productos no ferrosos y otros reutilizables, apertura de tiendas minoristas, proyectos como “Reciclo Mi Barrio”, la alianza con las Mipymes, entre otras acciones, reflejan una estrategia clara con miras al futuro.

Los planes de los recicladores villaclareños son ambiciosos y están claramente alineados. La reciente campaña nacional de bien público “Cuba Recicla 2026”, lanzada el pasado 18 de marzo en el contexto el Día Mundial del Reciclaje, es el más reciente ejemplo de esta visión hacia adelante.
En resumen, la Empresa de Recuperación de Materias Primas de Villa Clara experimenta transformación, y sin dudas, mira al futuro con optimismo, pero con una responsabilidad titánica. Ya no es solo la industria de los pioneros y los Comités de Defensa de la Revolución, sino una actividad que, con poco, genera innovación, divisas y empleo, una fábrica del futuro.
