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El mérito campesino también en la papa

Jesús Álvarez López

Martes, 21 May 2024 14:57

En otro momento deseo profundizar sobre los resultados de la última campaña de papa, a la que los propios consumidores podrían evaluar justamente como la peor de todas tras recibir la cifra vergonzosa de 2 libras percápita y 6 los de mejor suerte. Hoy quisiera abordar el tema de la papa sembrada por nuestros campesinos.

Suelo ser claro, deseo comenzar diciendo que no es que se haya roto el mito de que los campesinos no debían sembrar papa, lo que se comenzó a superar, y tímidamente todavía, es el capricho de algunos directivos y técnicos de no darle posibilidad a nuestros productores a que la sembraran durante años, a pesar de haber probado su eficiencia y apego a la disciplina tecnológica en otros cultivos.

Y como siempre fui un defensor de que los campesinos sembraran papa, porque había visto por ejemplo los extraordinarios resultados alcanzados muchos años antes por la CPA Mariana Grajales de Cascajal, me siento con derecho a disfrutar los resultados que les mostraré. 

Digamos que si las entidades estatales no superaron las 10 toneladas por hectárea, lo nunca visto en la historia, los cuatro campesinos que la sembraron, del “Movimiento de los 90 por el 90 cumpleaños de Fidel” de Camajuaní, más que duplicaron ese rendimiento.

Lo diré con nombres y apellidos para que no haya dudas. Rayder García, Roly, el ñamero mayor, alcanzó el astronómico rendimiento de 28, 83 toneladas por hectárea. Le siguieron Juan Alberto Collazo, con 23,36 toneladas por hectárea; Germán Broche con 20,75 y Elvis Pérez que logró 19,97, o redondeando el número, 20 toneladas de papa por hectárea.

Solo pregunto ¿le quedan dudas a alguien de que los campesinos deben sembrar papa cuando duplican los rendimientos obtenidos por nuestras entidades estatales? A quienes les gusta mendigar méritos a los campesinos con el argumento de que su área es pequeña les respondo que muchas áreas pequeñas suman un área grande y al que siembra más le dan recursos para más.

También diré que hay campesinos de estos que mencioné con los que estuve chateando de madrugada mientras regaban la papa o la cuidaban en el campo para que nadie se las robara. Y por si hubiera algún suspicaz mi valoración en su defensa no está sujeta a otra cuestión que a la objetividad porque puedo decir públicamente que no he recibido en lo personal ni una sola papa cosechada por ellos. 

También debo aclarar para que nadie crea que ser campesino ya es una garantía de buenos resultados que los dos que sembraron en Placetas no cumplieron la disciplina tecnológica del cultivo y su cosecha fue muy mala. También por ese municipio andaban vendiendo papa a 80 pesos la libra lo cual es una grave violación del contrato de quien la desvió y un desparpajo que se permita su comercialización a la vista de todos a precios abusivos.

Pero de algo si no hay dudas, en las actuales condiciones, solo seleccionando nuestros mejores productores en cada municipio para que la siembren, podremos comer papa.