En esa cifra que espera para someterse al acto quirúrgico, están enfermos de las provincias de Villa Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos, Ciego de Ávila y parte de Matanzas, territorios que asiste la unidad villaclareña.
¿Motivos? El bloqueo económico y energético contra la isla grande del Caribe.
El Doctor Rubén Moro, especialista en Angiología y Cirujano vascular al frente de ese servicio del Cardiocentro, refirió que ellos operaban a una veintena de pacientes cada mes, con elevada supervivencia, comparable a la de los países desarrollados.
En la actualidad, sólo pueden operar en 30 días a 4 ó 5, luego de una profunda valoración de los expertos para proceder en el salón de operaciones. Esos son, refiere el Doctor Moro, los de mayor riesgo de perder la vida.
La escasez de insumos y medicamentos vitales para los aquejados del corazón o enfermedades vasculares es tendencia desde hace varios años, pero ahora se ha recrudecido, según el experto.

«En todos los países del mundo este tipo de asistencia lleva muchos recursos que necesitamos para asegurar la estancia, la cirugía, predecir las complicaciones, llegar a un diagnóstico certero, para que no escape la vida en esta operación, que es de alto riesgo quirúrgico. Para nosotros, la situación es muy difícil».
Por ejemplo, estos pacientes llevan prótesis vasculares que escasean, estudios previos como electrocardiográficos, de corazón, de pulmón, de riñón. Requieren de una serie de complementarios, es decir, de análisis, reactivos y otros recursos.
— ¿Considera que es una política cruel?
«Claro, pues todos estos enfermos que operamos, tanto de cirugía cardiovascular, como vascular, son pacientes que requieren en el acto quirúrgico de donaciones de sangre, pero de una serie de productos como los anticoagulantes.Y la sangre es y se dona en Cuba, pero hay déficit de productos necesarios. Por ejemplo, cuando operamos anticoagulamos la sangre del enfermo y cuando terminamos la operación hay que revertir al paciente para que coagule, y no tenemos la Protamina que logra ese efecto».
— Hablé con un cirujano cardiovascular y me dijo: «se me oprime el pecho cuando veo la cantidad de pacientes que tenemos en lista de espera». ¿Doctor, el corazón no espera?
«No, el corazón no espera».

Entonces recordé, que antes del recrudecimiento del bloqueo, ya disminuían los suministros de recursos al Cardiocentro de Villa Clara, un centro con especialistas, licenciados, técnicos y trabajadores de excelencia.
Allí, luego de una estancia de meses de chequeos perdí a un consanguíneo, nombrado Saúl Pulido Morejón, quien denominaba al centro como Hotel 5 Estrellas.
Su patología cardíaca era de alto riesgo, pero no tenían los recursos para operar al adulto joven. Falleció, se llevó sus sueños de reincorporarse al trabajo en una zona agrícola del municipio de Quemado de Güines, al norte de Villa Clara. Saúl, EPD. El bloqueo también mata, sin bombas.
