CMHW
El Che, un periodista en la trinchera de la verdad
Foto: Archivo

El Che, un periodista en la trinchera de la verdad (+Audio)

Mailé Hernández Grave de Peralta

Jueves, 08 Octubre 2026 15:45

A 59 años de su captura y asesinato en Bolivia, su legado periodístico y su pensamiento marcan la prensa revolucionaria.

Cada 8 de octubre, Cuba recuerda al Guerrillero Heroico. La fecha evoca su captura en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, en 1967, y su posterior asesinato en La Higuera, el 9 de octubre de ese mismo año.

Este 2026 se cumplen 59 años de aquellos hechos. Pero más allá del mito, Ernesto Che Guevara resultó también un periodista. Un cronista de guerra, un fundador de medios y un observador agudo que entendió, antes que muchos, que la información representa un factor decisivo en el campo de batalla.

Su vocación periodística nació en la adolescencia, cuando en Argentina fundó la revista deportiva Tackle en 1951. Luego, en México, trabajó como reportero y fotógrafo para la Agencia Latina de Noticias. Pero la Sierra Maestra marcó el escenario donde su escritura sirvió a la Revolución. Allí creó El Cubano Libre, periódico que rompió el cerco informativo de la dictadura de Batista, y colaboró en la fundación de Radio Rebelde, la emisora que llevó la voz de la guerrilla a todo el país.

Tras el triunfo de 1959, el Che impulsó junto a Ricardo Massetti la creación de Prensa Latina, agencia que surgió para contrarrestar el monopolio informativo de Estados Unidos.

También integró el equipo fundador de la revista Verde Olivo, donde redactó su sección "Consejos al Combatiente" bajo el seudónimo de Francotirador. 

Allí desplegó un estilo inconfundible: irónico, preciso, con un fino sentido del humor y una claridad que sus contemporáneos reconocieron.

Su labor continuó. Compuso crónicas sobre el Congo, sobre Bolivia, sobre la construcción del socialismo.

Sus diarios devinieron documentos históricos de un valor incalculable. En ellos, el Che no solo narró los hechos: los analizó, los interpretó y los proyectó. Su capacidad de anticipar la intervención imperialista en América Latina y su denuncia del saqueo colonial lo convirtieron en un referente del periodismo comprometido.

Para él, informar no representaba un ejercicio neutral: encerraba un acto de compromiso con los humildes, con los explotados, con los que no tienen voz. "Sean capaces siempre de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario", escribió.

En Cuba, el periodismo histórico recoge ese legado. Premios y reconocimientos estimulan investigaciones que rescatan la memoria. Documentales y series televisivas acercan su figura a las nuevas generaciones. Y en las escuelas de periodismo, su obra encarna ejemplo de rigor y compromiso.

A 59 años de su captura y asesinato, el Che mantiene vigencia. No solo por su gesta guerrillera, sino por su palabra. Una palabra que, como él mismo expresó, partió hacia "otras tierras del mundo" pero que guardó "el último pensamiento para este pueblo". Su legado en el periodismo histórico enseña que la información constituye un arma poderosa y que la verdad, cuando marcha al servicio de la revolución, resulta imparable.

Hasta la victoria siempre.