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Foto: Alfredo Mesa Hormigó
Foto: Alfredo Mesa Hormigó

El adiós a Pablo, con el dolor que quiebra nuestros corazones

Joel Carrazana Valdés

Lunes, 09 Marzo 2026 08:15

La pérdida de un amigo conmueve y nos aprieta el pecho. Esa impresión fue la que sentimos muchos radioaficionados al leer en varios sitios el sábado 7 de marzo la información de Felicita, la presidenta de la filial de la Federación de Radioaficionados, FRC, dando una de esas informaciones que nadie quisiera redactar ni leer, pero que con inmenso dolor tenemos que compartir con la membresía.


Acababa de fallecer Pablo Antonio Espinosa Alonso CO6HRS, el coordinador del Sistema informativo de Villa Clara, persona muy conocida en el país, por la inmensa cantidad de reportes de su autoría para mantener a los radioaficionados informados y que ostentan el liderazgo en el territorio en los últimos 15 años en este importante indicador.

Su deceso se produce a la edad de 72 años, ya jubilado, y tras la intervención quirúrgica en el Cardiocentro Ernesto Che Guevara, de Santa Clara, para implantar la válvula mitral, había salido bien, y ya estaba de alta en su casa, fue una de esas operaciones que en el lenguaje coloquial le llamamos “a corazón abierto” a la que se presentó lleno de optimismo.

Todo marchaba bien hasta que comenzaron a aparecer las complicaciones, que nunca avisan, ya reingresado en el centro hospitalario y en presencia de los médicos, sufrió un infarto cerebral y después vinieron otras como la paralización de otros órganos, complicándose de tal manera, que se hicieron incompatibles con la vida, pese al esfuerzo de los médicos que contaron con los recursos necesarios.

Cuanta alegría e ilusiones se vieron perdidas en un instante, ya Pablo había experimentado mejorías en la sintomatología que lo aquejaban antes de su intervención, y con la valentía que nunca le faltó cumplía disciplinadamente con las indicaciones dadas por el especialista que seguía su caso.

Pablo, con más de 30 años en la FRC, se inició como radioaficionado en Guantánamo, a donde llegó en la segunda mitad del pasado siglo a cumplir su servicio militar en la Unidad de la Frontera y luego conoció a su actual esposa “Maruja” y formaron una familia, perdimos a un villaclareño pero lo ganaba el país en la región más oriental de Cuba.

Con el paso de algunos años, la madre de Pablo se enferma en su natal Falcón y él retorna primero a cuidar a su mamá y más tarde su esposa, y los hijos vienen a vivir primero en Falcón y luego en Santa Clara, donde ya Pablo estaba estabilizado laboralmente.

Este sábado, su radio club santaclareño, su familia, las amistades del barrio, sintieron un inmenso vacío al conocer la noticia que nos vistió de luto, pero reconforta conocer que en la opinión de sus compañeros late el reconocimiento a un hombre bueno, a un radioaficionado integral, a un padre amoroso, a un hijo y un esposo que supo cuidar con cariño tanto a la madre primero, como a “Maruja” después, cuando estuvo enferma.

Tanto en Guantánamo como en Villa Clara, su condición y formación humilde, su sencillez y seriedad en su trabajo lo convierten en un miembro destacado de la FRC, y para muchos, como un paradigma, sobre todo, para quienes tuvimos la oportunidad de trabajar junto a él y lo será también en lo adelante para las actuales y futuras generaciones.

Desde su ingreso en la organización, ha ocupado responsabilidades diversas y por su capacidad de análisis y la confianza de la membresía, ha sido encargado de dirigir las comisiones de candidatura en las elecciones para miembros del ejecutivo en el nivel de la Filial provincial.

Se le ha reconocido su trabajo con la entrega de la Distinción Panchito, y las distinciones nacionales que otorga la organización y de múltiples modos como parte del trabajo de su organización.

Pablo poseía amplios y profundos conocimiento en diferentes ramas del saber humano y demostró ser un profundo estudioso de forma autodidacta, poniendo siempre a disposición de los demás su aprendizaje, sin negar a nadie su ayuda solidaridad y su consejo oportuno en cuyo desempeño no tenía frontera lo mismo en las tareas de la FRC que en sus ocupaciones laborales.

Al retornar a Villa Clara fue una persona muy estable en sus ocupaciones laborales, dedicó varios años hasta su jubilación como funcionario de la Dirección provincial de Trabajo y Seguridad Social, donde logró el reconocimiento de este organismo en materia normativa y del conjunto de materiales legislativos de esa institución, ganando el respeto y consideración de sus compañeros que frecuentemente lo consultaban aun después de jubilado.

Ese espíritu de superación fue siempre su bandera. Yo conocí de cerca que después de concluir su vida laboral, se integró al Club de Vinicultores, actividad desconocida hasta entonces y del mismo modo procuró materiales publicados en internet, entrevistó a otros asociados, y en poco tiempo lo escuchaba hablar de esta temática y manejaba con maestría fórmulas químicas y contenidos básicos para el mejoramiento de la calidad de los vinos, sé que muchos miembros de este club no me dejarán exagerar si afirmo que ya era todo un especialista y lograba producciones de calidad, y también las compartía con ese colectivo el resultado de sus ensayos.

En Pablo estaba presente una sensibilidad artística que para no pocos era desconocida. Pablo era poeta y escritor conocedor de los géneros literarios, con dos libros publicados por  el Instituto del libro y asiduamente asistía a las peñas literarias, uno de estos libros surge de su afición por conocer y profundizar en varias facetas de la historia, el que tituló:  “Incongruencias de la historia” y el otro que fue su obra cumbre  en el Sistema Informativo de la FRC, al constituirse como el biógrafo de Panchito un radioaficionado invidente, célebre integralmente entre los radioaficionados de Falcón de Cuba y fuera de nuestras fronteras, cuyo nombre hoy se honra en llevar nuestra Filial de la FRC, con quien lo unió una gran amistad que lo llevó a conocer muy de cerca la vida de este insigne comunicador.

Pero hay más. Pablo dominada la pintura, sobre todo el retrato, y era un verdadero especialista en la restauración manual de la fotografía, algo que en la actualidad se realiza de manera digitalizada y mediante la inteligencia artificial. Aunque nunca se dedicó profesionalmente a esta rama de las Artes Plásticas, era también diseñador, en pocas palabras, era un creador entre tantos que podemos encontrar en el lugar más insospechado.

Muchos me han preguntado si somos familia, ya que en ocasiones nos llamamos “Pariente”, y ningunos de nuestros apellidos coincide, pero eso tiene una explicación y una muy breve historia que se las contaré.

Nos conocimos el 16 de marzo de 1991 en una ceremonia fúnebre en Cabaiguán, a la cual tanto él como yo, habíamos sido convocados por diferentes vías. En esa fecha murió mi tía “Nila” hermana de mi padre y esposa del abuelo de Pablo, es decir su abuela política, y madre de Yolanda su tía, que a su vez es mi prima hermana. Vivíamos en una zona rural de Falcón conocida por “El Guineo”, distante de donde vivía Pablo en otra localidad llamada “Pajarito”, más cercana a Falcón, quizás nos encontramos en alguna ocasión, pero tanto Yolanda como yo somos diez años mayores que Pablo, de manera que cuando él era un niño ya nosotros ya éramos jóvenes y nos habíamos mudado de ese lugar.

Fue Yolanda quien nos presentó y nos dijo que tanto Pablo como yo le habíamos hablado de la radioafición y que a ella le gustaría que fuéramos amigos y a partir de ahí surge la “parentela”. De lo demás se ha encargado la Federación de Radioaficionados, donde su membresía se convierte en una familia a escala mundial, algo que nos enorgullece a todos. Hoy Yolanda y su familia estarán felices pese a la novedad, de sabernos no solo amigos, sino parte de la familia grande que nos hermana a todos en el mundo.

Por último, ofrezco mis disculpas a los lectores por haberme extendido, pero no quise sacrificar aspectos de la vida de Pablo que pueden resultar de su interés y además quise hacerlo desde la plataforma de Facebook, que fue siempre una de las más utilizadas por él. Mis condolencias además de la familia a los radioaficionados y amistades, incluidas las de esta red social. Gracias a todos. EPD este ser humano excepcional.