Las madres de los pequeños beneficiados con tan altruista gesto disfrutaron de la sonrisa de sus hijos, y sintieron en lo más hondo de su alma la esencia humanista de la iniciativa de "Mundo de Sorpresas".
El proyecto donó no solo lo material, también lo espiritual que lleva consigo la cultura, pues no faltaron los intérpretes de canciones, ni los payasos, quienes transportan a los niños al mundo maravilloso de la fantasía.
Según la jefa del servicio, Marta Beatriz García Caraballoso, especialista de segundo grado en Hematología, esa agrupación que lidera Nesley Navarro, se propone impulsar varias actividades para los niños bajo el nombre de "Sonrisas Valientes".
No solo llevaron presentes a los ingresados, sino a los que reciben seguimiento en consultas, y fueron acompañados por infantes de la comunidad.
Actualmente en ese servicio hay ingresados niños con larga estadía: uno de ellos de 2 años, proveniente de la provincia Ciego de Ávila, y que desde hace 3 meses no ha podido retornar a su hogar, primero por su enfermedad y ahora por la escasez de combustible, refirió.
Similar situación presenta una niña del territorio de Matanzas, interna desde hace 2 meses y por el bloqueo energético, tampoco ha podido retornar al hogar.
La experta reconoció el valor emocional que también generan esos encuentros con nuestros pequeñines que padecen de enfermedades oncohematológicas.
Agradeció a las entidades estatales o por cuenta propia como las Mipymes, a las instituciones religiosas y a todas los que han llevado donativos materiales o actividades culturales para los niños enfermos.
«La alegría es de todos», me comentó una madre nombrada Sandra Mesa, integrante del proyecto. Mientras otra progenitora, Adriana, observaba a su bebé Nashly, ingresada, y agradece ese mundo de alegría que le proporcionó el proyecto a los niños y adolescentes enfermos.
