Para esta educadora de 49 años de edad, los libros constituyen una fuente inagotable de conocimientos. Por eso, trata de crear en sus alumnos el necesario e importante hábito de leer.
Consciente de la fuerte influencia de las tecnologías de la información y las comunicaciones, Dianelys pondera al libro impreso sobre el digital.
Aunque conoce que el amor por la lectura nace con la persona, cree firmemente en la labor del bibliotecario.
