La licenciada Taimí Nereida Rodríguez Abrahantes, Máster en Enfermedades Infecciosas, es una profesional que constituye un pilar de la salud pública en Quemado de Güines. Aunque actualmente su trabajo se centra en la docencia y la investigación —con más de una veintena de publicaciones en revistas nacionales e internacionales—, Taimí ha recorrido todos los ámbitos de la profesión durante sus 30 años de labor ininterrumpida.
Desde hace dos décadas asume la presidencia de la Sociedad Cubana de Enfermería en el municipio, y ha recibido múltiples galardones, entre ellos el Premio a la Excelencia de la labor en el año 2023.
«Me gradué en 1986 como licenciada en Enfermería. Fui enfermera asistencial en el hospital materno Mariana Grajales, de Santa Clara, donde trabajé como enfermera neonatóloga y jefa del servicio de Neonatología. Al trasladarme a Quemado de Güines, comencé en vacunación y luego me dediqué a la docencia y la investigación», relata.
¿Qué te motivó a elegir esta profesión?
«Sin duda, la vocación de servicio. La esencia de esta carrera es el cuidado a las personas, y solo debe elegirse por vocación», afirma.
Esa misma vocación humanista la llevó en dos ocasiones a la República Bolivariana de Venezuela para cumplir misión internacionalista. Con la seguridad de quien ha entregado su vida a esta noble labor, Taimí envió un mensaje a las nuevas generaciones:
«A los estudiantes que quieran optar por esta carrera, les digo: háganlo para servir y cuidar a los demás. La Enfermería no es solo asistencia; es una profesión con una amplia gama de funciones en la que podemos crecer, superarnos y empoderarnos».
Por su entrega, saber y ejemplo, Taimí Nereida Rodríguez Abrahantes honra cada día la esencia de la Enfermería. Desde Quemado de Güines, su legado inspira a quienes eligen sanar con vocación.
