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Debatir sobre los precios sin aferramientos estériles 
Ilustración: Alfredo Martirena

Debatir sobre los precios sin aferramientos estériles (+Audio)

Jesús Álvarez López

Martes, 11 Febrero 2025 11:09

Que útil sería propiciar un debate sobre el polémico tema de los precios sin aferramientos estériles, ni afán de convencer a los demás de que en lo que digo se concentra toda la verdad.

Algo no se discute, en esta materia existe desorden, incertidumbre, y aceptarlo en calma significa que cada día crezca una inflación que se torna insoportable para las personas de más bajos ingresos.  

Los que justifican el desorden se convierten en cómplices de los especuladores o de aquellos que esconden la mercancía, si no admiten que lo primero que debe hacerse para hacer cumplir lo que se establece es fortalecer el aparato de inspección.

En el caso de los productos agrícolas fue desmontado aquel sistema en que cada alimento tenía su precio máximo nacional por temporadas y la legislación concedía a los Consejos de la Administración Provinciales la potestad de bajarlos.

Después vinieron precios denominados “por acuerdo” que en realidad tenía mucho más de imposición que de acuerdo entre las partes.

Por último, quedó en manos de los Consejos de la Administración Municipales tan sensible tema, y ahora, se llaman precios concertados.

Este mecanismo no funciona bien, ni está clara la manera de escoger a los que tienen el privilegio de opinar sobre el precio de los pocos productos que se topan, donde, por cierto, no se invita a jubilados.

Entonces pueden ocurrir hechos como el de dos semanas atrás, cuando un productor recibió una multa turbadora en la feria de Camajuaní por vender su arroz a 160 pesos la libra, tras escuchar por radio que en Santa Clara se había aprobado un precio de 170. Pero allí el precio máximo aprobado es 150. Multas justas serían las que merecen esos vendedores ilegales que ya lo ofertan a más de 250 pesos la libra en las calles de Santa Clara.

Por más que converso sobre el tema con productores, consumidores, directivos, no encuentro a nadie en contra de buscar una homogeneidad en los precios al menos en el entorno provincial, ya que no se hace nacionalmente, porque la mayor parte de los alimentos se producen en todos los municipios.

Y el costo no puede ser pretexto para el desorden, porque la tarea de disminuirlo parte del productor, quien no se motivará si puede vender su mercancía al precio que se le antoje.

Un burócrata pondría precio superior al frijol sin riego, aunque al consumidor le estalle el cerebro sin poder explicárselo.

Que saludable sería debatir sobre el tema precios sin aferramientos estériles.