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David Benavídez: en la tierra encontré el sentido de mi vida
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David Benavídez: «en la tierra encontré el sentido de mi vida» (+Audio)

Jesús Álvarez López

Sábado, 30 Marzo 2024 08:27

Dos años después volví a la finca de David Benavidez, el joven de Santo Domingo que antes fue cochero y se ha convertido en un extraordinario productor agrícola.

Su finca se ha diversificado, hoy tiene más de 60 trabajadores fijos que son como una gran familia y aunque solo de tomate debe andar este año por los cuatro mil quintales, la hermosa vega demuestra que hizo bien al incursionar en el tabaco, con más de 7 mil cujes recolectados y un número mayor,  todavía por cosechar.  

«Quise probar con el tabaco que me permite contar con más recursos y empecé con una hectárea en octubre y me fui embullando y hoy tenemos cuatro hectáreas de “sol en palo” y una de tapado». 

Y como ves vengo acompañado de especialistas que aseguran que tu tabaco va muy bien...

«Eso dicen ellos, que viene muy bien, yo no tengo muchos conocimientos, pero estoy bien asesorado. Primero que todo, tengo un gran profesor que es Yudenys Ceballos de Santa Clara, de los mejores productores de tapado,  y también a Ismael y a Frank, los jefes de la Unidad Empresarial de Base que han estado prácticamente a tiempo completo conmigo aquí en la finca. No sé qué sería sin ellos porque han sido los motores impulsores para llegar a lo que tengo hoy».

Comenzaste con una hectárea de tapado, pero un joven como tú no se detiene...

«Es lo que tenemos en proyecto hoy, depende de cómo se comporte este año, pero si todo se desarrolla como pensamos en la próxima campaña llego a cinco hectáreas de tapado y unas cuantas más al Sol, porque el país no necesita solo capas, también tripa y capones».

Pero tú tienes más de 30 hectáreas en total, o sea tienes hoy una finca diversificada, no es solo tabaco.

«Sí, tenemos seis hectáreas de plátano, 0,5 de la tecnología extradenso; 1,5 de cebolla, cinco dedicadas al tabaco, tres de yuca y tenemos además diez hectáreas de tomate contratado para semilla. O sea, tenemos ese compromiso, estar en tabaco nos exige también producir cultivos varios, que es la comida de los trabajadores y mi familia, y también de nuestro pueblo porque mi comida se vende incluso en Santa Clara en puntos de venta de El Condado y el reparto José Martí». 

¿Qué ha significado para el resto de los cultivos convertirte en veguero?     

«Ha sido de gran beneficio, porque parte de los recursos del tabaco, no es que se desvíen, sino que se usan también para el resto de los cultivos. Por ejemplo, tengo un tractor que funciona hasta con sus gomas nuevas gracias al tabaco y se usa para todos los cultivos, para mover el tabaco, para transportar el personal. Donde hay gran producción de tabaco tiene que haber gran producción agrícola». 

Con los resultados que vienes logrando yo creo que tú no regresas más a cosechero.

«No me gusta decir “de esta agua no beberé” como dice el dicho, si hay que volver vuelvo, pero yo pienso que no será necesario, me siento bien produciendo». 

Tienes cuatro hijos lo que quiere decir que el relevo en la finca está asegurado.  

«Sí, tengo cuatro hijos y algunos se están inclinando ya por esto, el más chiquito no me pierde pie ni pisada porque quiere ser agricultor. Dice que va a coger el mando pronto. Y yo digo, bueno, vamos a ver, si se lo gana se lo doy». 

Pero a ti te gusta ser campesino...

«A mí me encanta, esa es la verdad, de corazón te lo digo. Todas las tierras mías son en usufructo, a esas tierras recibidas agradezco hoy inmensamente el sentido de mi vida, sin la tierra no hubiera podido llegar hasta aquí».

Además, estas tierras te han permitido demostrar que en Cuba se puede producir, y tener un nivel de vida adecuado.

«Seguro. Estoy muy agradecido aquí quiero vivir y morir, y que mis hijos no se vayan de mi lado, porque sin ellos no sería nada mi vida ya, es lo que quiero lograr. Yo soy hijo de padres separados y para mi nada es más importante que mis hijos, que los niños en sentido general. El 31 de diciembre estaba yo entregándole donaciones por la noche aquí en Santo Domingo cuando casi todo el mundo estaba de fiesta. Ellos son mi alegría, le dan felicidad y sentido a mi vida».