En cualquier otro tiempo, los campos de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Gregorio Pedroso, enmarcada en las áreas de la Empresa Agroindustrial Azucarera Perucho Figueredo, en el municipio de Encrucijada, vibrarían al ritmo de cosechadoras, tractores y el bullicio del colectivo enfrascado en el cumplimiento de su tarea.
Una cooperativa acostumbrada a brindar resultados. Junto a otros reconocimientos, por varios años recibió la condición de Vanguardia Nacional, lo cual certifica la valía de sus socios.
Pero en medio del actual escenario enfrenta su propia emergencia ante la falta de combustible y la respuesta no se ha hecho esperar, obligando a reinventarse, afirma su presidente Elio Olivera Martínez.
Ante la imposibilidad de trasladar desde comunidades lejanas a parte de la fuerza, se ocupó en cada lugar a producir carbón, combustible que contribuye a las familias de esos cooperativistas y a la población.
Al decir de Olivera Martínez, mediante esta iniciativa no fue necesaria la reubicación, sirvió para mantener ingresos, empleos y mantener la fuerza de trabajo.
«Igualmente, socios que viven cerca de la cooperativa junto a otros que están albergados tienen el encargo de atender parte de las áreas cañeras, la producción de alimentos y la atención a los animales», acotó.
A pesar del actual escenario, la UBPC cumple sus encargos productivos, realiza donaciones a centros asistenciales de la zona y aporta a la alimentación de las comunidades enmarcadas su su área.
La Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Gregorio Pedroso, allá en la Empresa Agroindustrial Azucarera Perucho Figueredo, que dirige Elio Olivera Martínez, en porfía con las carencias y limitaciones marcha en franco desafío con la supervivencia energética.
