Con reflexiones profundas sobre las transformaciones que generó el triunfo de un nuevo proceso económico y social en la isla a partir del primero de enero de 1959, concluyó en Villa Clara la jornada "Fidel y la Revolución del Otro Mundo", un espacio académico-cultural, que por dos días propició conferencias, paneles, presentaciones de libros y diálogos enriquecedores sobre la obra del Comandante en Jefe, a propósito de la celebración de su centenario.
En la Sala Agesta, de la sede de la Unión de Escritores y Artistas en este territorio, concluyó el enriquecedor certamen, con un “mano a mano" entre los doctores Luis Emilio Aybar Toledo, sociólogo, director del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, y Rafael Plá León, filósofo y profesor de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, quienes ofrecieron sus criterios sobre los impactos de las más de seis décadas de cambios en la isla.
¿Qué ha sido la Revolución Cubana? ¿Cuánto cambió la vida de muchas personas? El sentido liberador del ser humano, las políticas sociales, culturales de una Revolución socialista y de liberación nacional, patriota y justiciera, en el socialismo cubano fueron temas a debate, en los cuales conferencistas y participantes convocaron a no perder las esencias de un proceso que nos trajo hasta aquí y que movió las raíces de nuestra sociedad.
A propósito, el Doctor Plá se refirió a la trascendencia de estos análisis en el difícil contexto que vive Cuba.
«Esta Revolución es la obra de arte de Fidel, se entronca con la patria y el socialismo, estamos homenajeando las realizaciones humanas de la Revolución para muchas generaciones, analizamos temas muy polémicos, las nuevas medidas y transformaciones que hoy tienen lugar en nuestro país ante las nuevas circunstancias», dijo el experto.
Y más adelante consideró: «¿Dónde están las fronteras entre el capitalismo y el socialismo? ¿Hasta dónde una sociedad socialista puede utilizar herramientas del capitalismo para salvar el socialismo?; esa es la discusión que debemos hacer los científicos de estas ramas del saber de las Ciencias Sociales para que estos cambios no destruyan un proceso como el de la Revolución cubana que le dio dignidad a todo un pueblo».

Prestigiosos investigadores, profesores y creadores se dieron cita en Santa Clara durante dos días en un encuentro que se extendió a varias instituciones de la ciudad de Santa Clara, organizado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Asociación Hermanos Saíz y la carrera de Filosofía de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas con el respaldo del Centro del Libro y la dirección de Cultura.
Uno de los académicos participantes fue el Doctor en Ciencias Yoel Cordoví Núñez, jefe del Departamento de Estudios Coloniales del Instituto de Historia de Cuba, quien tuvo a su cargo la conferencia inaugural "La Revolución cubana y su necesidad histórica; debates intelectuales en 1959".
«Me es muy grato estar en un panel donde se reúnen sociólogos, filósofos, especialistas de las ciencias políticas, historiadores, sociólogos, es una mirada plural a un proceso que es plural, la Revolución cubana es un fenómeno complejo en un momento de descolonización donde se vivía el resurgir de movimientos populares; justamente a medio siglo del establecimiento de un estado después de una colonia, ya hay una Revolución, incluso, 72 años después de la abolición de la esclavitud”.
En ese sentido puntualizó que «la genialidad de Fidel es que logró encauzar una Revolución triunfante donde el pueblo es sujeto activo de las transformaciones, ¿hacia dónde vamos?, ¿cuáles son las vías para no perder las bases un modelo de desarrollo económico social, socialista aclimatado a una realidad que no es la de los años 60?, está claro que tenemos que beber de estos conocimientos y de las experiencias vividas para seguir adelante».

Quedó claro, por otra parte, la inviabilidad del capitalismo y del imperialismo para resolver los problemas del mundo.
La Revolución antes de declararse socialista ya estaba haciendo socialismo, dijeron en esta jornada los profesores participantes.
Con este proceso se marcó una identidad Revolución patria, revolución-bien común, soberanía que dio legitimidad de un estado construido por el pueblo y que respondía a los intereses de la Revolución. Y en todo este proceso, «el liderazgo de Fidel, en un pacto entre el líder y su pueblo», señalaron.
Hoy en las complejidades que vive Cuba se impone una mirada crítica del proceso revolucionario cubano, hacer transformaciones, pero sin cambiar las esencias y conservar el legado que nos enseñó Fidel, declaró a la radio el prestigioso intelectual Luis Emilio Aybar Toledo.
«Hay que viajar a la semilla, la Revolución transformó el estado de cosas mediante las fuerzas populares en un sentido justiciero, liberador, hoy necesitamos esas ideas ante el debilitamiento de la práctica revolucionaria, hace falta movilizar a las personas, porque hay problemas originados por factores externos, pero hay cosas que está en nuestras manos cambiar y alcanzar nuevas victorias contra tendencias negativas como el burocratismo, el privilegio, la negligencia, la desigualdad, la desidia, la ineficiencia; por otra parte, la atención a los vulnerables es clave, porque la Revolución socialista tiene al ser humano en el centro, y hay que resolver, además, problemas económicos, la producción, la exportación, para enfrentar la escasez y la inflación, y para lograr estos propósitos, estamos necesitados de ese empoderamiento popular y obrero, la fuente de eficacia y eficiencia económica y administrativa», explicó.

Sobre la impronta de Fidel en estos tiempos aseveró: «Fidel es una brújula para enfrentar las situaciones más difíciles, en los 90s del pasado siglo, en una situación tan compleja como la que vivimos ahora, logró conducir un proceso que salvó la patria, la Revolución y el socialismo; los métodos de Fidel eran políticos, de participación popular, de comunicación, ninguna fórmula privada ni capitalista va a resolver el problema de la justicia social, eso siempre fue una creación del pueblo, por eso hay que traer a Fidel en estos tiempos, fue la brújula para no perder el horizonte, y aprender a caminar con un compromiso con el pueblo y los desfavorecidos, tenemos que pensar en los humildes, con los humildes y para los humildes, y echar rodilla en tierra para no perder al apoyo al socialismo y la Revolución», concluyó.
