En medio de las complejidades que distinguen el actual escenario, las restricciones de recursos y otros inconvenientes, los molinos del ingenio homónimo, único del país encargado de fabricar el grano orgánico o ecológico, entraron en acción tras haber realizado el ejercicio y pruebas correspondientes, en intensas jornadas de labor.
Bajo rigurosas medidas de supervisión de la calidad, dadas las características en la fabricación de este tipo de azúcar, los trabajadores tienen el compromiso de lograr la meta fijada del edulcorante orgánico, aun cuando no pudieron iniciar en la fecha planificada.
Al decir de Irelio Cuenco Pérez, su director general, el plan concibe 3 mil 642 toneladas de azúcar orgánico y 894 crudo convencional, programadas para unos 44 días de zafra.
