«Acá en nuestra sede ya comenzamos, en esta semana, los talleres con las personas en situación de discapacidad intelectual, sus familiares y apoyos», explicó.
«Esto nos hacía mucha falta, algo por lo que estaba abogando nuestra asociación, que se está haciendo ya en La Habana como centro piloto, y acá en Villa Clara, donde abrimos el taller de música y ya estamos montando números con los niños y niñas».

La presidenta provincial detalló que este viernes comenzarán con el taller de pintura y manualidades, y para la semana que viene seguirán incorporando talleres de modelaje, que a ellos les gusta mucho.
«Entre nosotros mismos seguimos tocando corazones —afirmó—, también, a los profesores de cultura, a todas las personas que nos quieran apoyar. Es un trabajo del alma para y por ellos. Por ellos trabajamos y por todas las personas en situación de discapacidad intelectual nosotros ofrecemos todas nuestras fuerzas».
Lídice Tomé Sánchez también se refirió a la inclusión laboral: «Estamos abogando por ferias de empleo para todos y todas. Acá en nuestra sede ya tenemos un joven con discapacidad intelectual que es el auxiliar nuestro y está percibiendo un salario, que puede llevar a su casa y ayudar a sus padres».
Ese joven es Jorge Luis, quien se encarga de la limpieza en la sede y ya percibe un ingreso económico con el que ayuda a su mamá y a su abuelo.

La presidenta de la (ACPDI) en esta central geografía explicó que también cuentan con una escuela de referencia: la Rolando Pérez Quintosa, donde tienen siete personas en situación de discapacidad intelectual laborando en el almacén, en el comedor y en el área de limpieza. También tienen una persona con autismo trabajando, y en el Club Santa Clara un joven con síndrome de Down labora en el área de la piscina.
«Una vez llegamos allí porque hicimos una actividad, lo vimos —relató Lidice— y preguntamos a los trabajadores: “¿Y él qué hace aquí?” “Nos ayuda aquí. Nos recoge los vasitos de la piscina, nos ayuda a chapear también”, respondieron. Les dije: “¿Por qué entonces no lo incluyen?” “Pero podemos, presidenta”, volvieron a decir. “Sí como no, pueden incluirlo”. Ya esa persona en situación de discapacidad está trabajando en ese lugar, y también aporta a su casa. Es un tremendo regocijo para nosotros. Nos encanta y queremos más. Vamos a seguir trabajando y vamos a seguir incluyéndolos en la vida social y laboral».

Lídice extendió una invitación a todas las personas que quieran sumarse a este acto de amor, de fe y de esperanza: «Que pasen por aquí, por su nueva sede. Aquí los esperamos en calle Cuba, entre San Cristóbal y Tristá. ACPDI Villa Clara, y estamos prestos a recibir a todos con los brazos abiertos».
